Zoofilia y otras cositas humanas


25 noviembre 2014  - 
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Zoofilia y otras parafilias sexuales

No, los humanos no nos cortamos un pelo, ni ahora ni nunca, y si ocurre que nos reprimen, empezamos a hacer cosas raras, porque aunque tratemos el tema de la zoofilia con respeto, igual que todos los temas tratados en nuestros posts, es cierto que no es la práctica sexual más normal del mundo. Aun así, la zoofilia, practicar sexo con animalitos, no es nada nuevo bajo el sol.


Hoy abordamos el interesante tema de la zoofilia desde la perspectiva de una noticia. Hace unos días, publicaba el diario inglés Daily Mail que en Dinamarca habían prohibido el sexo con animales por el aumento de turistas que van al país de los vikingos buscando meterle mano a un perro, a una jirafa o a un mono. La prohibición, como no podría ser de otra manera, la ha lanzado el Ministro de Agricultura Dan Jorgensen apoyándose en el irrebatible argumento de que los animalitos no pueden decir si el individuo les gusta o no lo suficiente como para dejarse tocar. Tiene razón el ministro, ¡hombre!

¿Libertad sexual?

La libertad sexual de los países nórdicos está muy por encima de la aún pringada de machismo y represión religiosa del resto de países del mundo. Sí, los nórdicos, los escandinavos, saben del tema sexual y de que reprimir los instintos no es nada que vaya a salir bien en un futuro, véase cómo andan los sumos sacerdotes de las religiones del planeta obsesionados con que ningún hombre se toque la punta del pito y ninguna mujer sea reconocida como ser sexual (como mínimo, igual de sexual que el hombre).

Sea por lo que sea, la zoofilia se llegó a plantar como algo “normal” en Dinamarca, ¿quizá la libertad sexual se pasó de rosca? ¿Quizá los humanos se han aburrido de follar entre ellos? En algunos casos, no nos extraña.

Ya en el siglo XIII el rey Eduardo I de Inglaterra prohibió la zoofilia en sus dominios y lo cierto es que el resto de países no le han dado la importancia que debían y la dejadez ha llegado a situaciones tan horrorosas como el hallazgo en burdeles en Sumatra de gorilas pelirrojas encadenadas y con los labios pintados de rojo carmín para la excitación y servicio de los individuos que querían dar rienda suelta a la práctica de la zoofilia con ellas. Y es que al algunos, les da igual ocho que ochenta, pierden el miedo a contraer enfermedades y se auto convencen de que no son unos frikis.

Alemania y Suecia prohibieron la zoofilia hace poco y en Finlandia, Rumania y Hungría meter mano a los animalitos sigue siendo algo legal.

Cabras, borreguitos, perros…

La verdad que si uno no se lleva bien con los de su especie hay muchas otras donde elegir. Ligar con una cabra, un borreguito o un perro, tiene de positivo la obviedad del cortejo. Aunque nos cuestionamos si no echarán de menos los besos en la boca.

¿Qué podría llevar a un humano a sentir atracción hacia los animales habiendo diosas del sexo y bellezones por doquier? No lo sabemos porque no somos psiquiatras pero podría ser que se sintieran rechazados por su propia especie, que alguna cosa les funcionara mal en la cabecita o que les guste ir mucho más allá de lo extraño.

Las putas y la lluvia otoñal

Dentro de todas las cosas que se pueden hacer en el plano sexual, irse de putas probablemente sea la más elegida por los hombres y la más normal.

Por ahora, escorts de agencias, escorts a hoteles, escorts tatuadas o escorts colombianas ofrecen un placer intenso y unas experiencias de lo más calientes. Algunas de ellas, tienen en su catálogo de prácticas sexuales alguna parafilia, por ejemplo, la lluvia dorada.

Y, ¿qué es esto de la lluvia dorada? ¿Contemplar cómo llueve en una tarde otoñal en compañía de una escort pornstar? Bueno, podría ser un buen eufemismo. A algunos les excita enormemente ver como alguien hace pis, y otros, van aún más allá y pierden la cabeza cuando alguien les hace pis encima. Lluvia otoñal, colores dorados, intimismo.

El travestismo es otro de los servicios sexuales de las escorts, las hay con mucha imaginación que viene como anillo al dedo de aquellos clientes que desean liberar a la mujer que llevan dentro, por ejemplo.

El cliente se trasviste, la escort también. ¡Qué divertido! ¡Viva el travestismo y los juguetes sexuales para todos! Queremos libertad sexual plena para pedir a las escorts que nos hagan sentir hombres y mujeres de verdad, liberados a base de lubricantes, látigos, lencería de encaje negro y caras de pasión. ¡Qué mundo tan feliz!

Escort independiente: voy mucho más allá

Hablamos con una escort independiente que se deja caer por La Vie en Rose los fines de semana y le preguntamos por su opinión en cuanto a la zoofilia: “algunos clientes viajan por todo el mundo, y lo hacen tanto que al final se convierten en anónimos en cualquier parte, practican sexo con escorts maduras, escorts tatuadas, escorts universitariasescorts de lujo, lo que sea, una y otra vez. Su límite cada vez se fija más lejos, en cada cita necesitan ir más allá para sentir placer y correrse. Este tipo de cliente, puede llegar a estar harto de follar por delante o por detrás, por eso no me extraña que lleguen a saber de la existencia de clubes de zoofilia en Dinamarca y vayan a probar. La imaginación y el deseo humano pueden llegar a fronteras insospechadas. Las escorts y las putas nos dedicamos a satisfacer esos deseos, a muchos follar en casa no les llena, y en algunos casos ni siquiera una escort explosiva y guapísima, sino que necesitan más, es ahí donde nace la zoofilia, la necesidad de hacer cosas prohibidas de las que nadie puede saber, porque al fin y al cabo, ir de putas es bastante normal entre los hombres y en un mínimo porcentaje de mujeres”.

Así que las mujeres también se van de putas… ¿Hay escorts para mujeres? ¡Muy interesante! Lo trataremos en nuestro siguiente post.

25 noviembre 2014  - 
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