UN POLVO HOGAREÑO


27 diciembre 2016  - 
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UN POLVO HOGAREÑO

Tanto si llueve y truena o si emerge el más ardiente deseo al estar mirando la tele, las escorts a domicilio son cada vez más requeridas. Fiestas sexuales en mansiones o yates, visitas de una hora a un apartamento o habitación de hotel, son maneras de pasar un rato dulce y agradable en los brazos de las mejores escorts de Barcelona.

Dejarse caer por la barra de La Vie en Rose y tomar una copa abre todas las posibilidades. El cliente puede conocer a una escort que le guste mucho más que las otras, confesarle sus fantasías más sucias y perversas y dirigirse a la suite para realizarlas.

Pero después del revolcón de lujo, el cliente tiene que ponerse los calzones y largarse a su casa, igual que la escort. Sin embargo, cuando uno invita a una puta a domicilio, las cosas van sobre ruedas y es mucho más cómodo para el anfitrión.

Vamos a echar un vistazo a la situación. Uno está solo en casa o en su hotel y de pronto se pone cachondo. Está cansado y no le apetece darse una ducha, ponerse guapete e irse a una casa de citas. ¿Qué hacer en esta situación? pues coger el teléfono y hacer una llamada para que la noche sea altamente satisfactoria.

Montárselo en casa

Tiene ventajas eso de montárselo en casa o en la habitación de hotel. La primera, es que después de hacer el salto del tigre uno puede relajarse y quedarse dormido sin miedo a nada. La escort se irá discretamente y hasta otro día si se tercia. No hay prisa por el tiempo. Uno se puede dejar caer en los brazos de Morfeo sin pensar en los gastos.

Cuando la escort acude a nuestro domicilio, es ella la que está entrando en nuestro terreno y no al revés. El cliente tiene la sartén por el mango y puede ajustar los tiempos de la cita, ofrecer la bebida que le gusta, elegir la música que se la pone dura, tomarse una viagra si ve que no se le empina o travestirse con toda facilidad.

Los clientes que se citan con escorts en su propia casa suelen aportar más detalles que los que van al club. Obviamente si están en su terreno, pueden preparar una botella de champán, algo de cenar para hablar con la escort y calentar más el ambiente entre ambos y detalles así.

La frialdad de una relación sexual rápida de veinte minutos no es ni mucho menos tan atractiva como el calor de un salón de estar con una ligera cena para dos.

Fiesta sexual en casa

Cuando uno quiere marcarse un farol, invita a su colegas a irse de putas. Cuando uno quiere parecer el macho alfa de la manada, invita a las escorts a su propia casa y llama a sus amigos para que vean su despliegue de poder.

Se arma un todos contra todos en su propio terreno y todos follan con alegría. La fiesta queda grabada en las mentes de los compañeros y uno recibe palmadas en la espalda por los próximo diez años.

Lo bueno se paga

No todas las escorts ofrecen en su catálogo de servicios las visitas a domicilio. Desplazarse conlleva un incremento de precio. Por un lado porque ella pierde tiempo mientras va en taxi, por otro, porque algunos clientes solicitan fetiches, y no es lo mismo tener que andar por ahí con una maleta llena de látigos, lubricantes, cadenas y esposas que tenerlo todo al alcance de la mano en la suite.

Charlando con los clientes de La Vie en Rose, hemos sabido que el servicio de atención a parejas también se da a domicilio. A veces las mujeres o novias no están convencidas de dejarse ver por un club de escorts y prefieren que, guardando la mayor discreción, la escort les visite en casa.

Algunas ventajas

Si el encuentro con la escort es en la habitación de un hotel, evitamos que se nos pegue el olor a los muchos perfumes que flotan en el ambiente de un club. Algunos clientes prefieren ese tipo de cita para evitar ser visto o que algún detalle le delate. Sea un cabello, un olor, una lentejuela o cualquier cosa que pudiese revelar que ha estado de putas.

Las prostitutas a domicilio muchas veces ejercen independientemente. Esto significa que no trabajan por agencia. Ellas solas se anuncian, tienen sus clientes y cogen el teléfono para organizarse la agenda. Son lo que se llama escorts independientes. ¿Pueden ser tan buenas como las que trabajan para agencia? Pues claro que sí. De hecho, no es de extrañar que en un momento de su vida ejerzan solas y en otro contando con el apoyo de una agencia.

Hemos hablado con las escorts a hotel y domicilio y, según nos cuentan, para un hombre es decisivo lo cómodo que está en su casa y lo caliente que está. Muchos hombres llaman a una puta en menos que canta un gallo. Eso es porque están cansados, no les apetece salir a la calle pero sí echar un polvo hogareño.

Es ahí donde entra perfectamente el rol de la puta en casa. Si uno vive solo, tanto mejor. Puede recrear las mejores escenas porno de sus pelis favoritas y dejarlo todo hecho un desastre si le da la gana. Manchar a gusto las sábanas, gemir y gritar para dar envidia a los vecinos e incluso aprovechar hasta el último minuto. Si hemos contratado una hora con la escort, queremos sesenta minutos completos y no que todo acabe en cuanto viene la corrida.

Un entorno fresco y agradable

Jardín, piscina, una cama redonda, un yate de lujo, un viñedo o una colección de gatos persas pueden ser elementos novedosos que enriquezcan el encuentro sexual. Las suites están muy bien pero algunos hombres echan de menos el contacto con la naturaleza al follar, y lo hacen con más alegría si están en su propio entorno o al aire libre.

27 diciembre 2016  - 
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