SQUIRTING, PLACER A CHORRO

Unos defienden el squirting como la eyaculación femenina, otros dicen que son dos cosas diferentes y, por lo tanto, ambos podrían darse a la vez. Siendo este uno de los puntos más maravillosos y desconocidos de la sexualidad femenina.

26 septiembre 2017  - 
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SQUIRTING, PLACER A CHORRO

Básicamente, lo que sabemos de la eyaculación femenina y el squirting es que no tenemos claro lo que son. Navegando la red vemos que cada autor plantea la cuestión de una manera y se aventura a dar técnicas para conseguir este placer. En definitiva, la propia mujer debe indagar y practicar con su propio sexo para conocer sus capacidades insospechadas. Squirting es una palabra que proviene de la lengua inglesa y significa chorro. Partiendo de ahí, vamos a intentar llegar a la verdad.

¿Qué es el squirting?

Muchos estudiosos del tema, y no tan estudiosos también, califican el squirting como una salida de un líquido de la uretra cuando la mujer experimenta placer sexual. Todas las mujeres están capacitadas para sentirlo y, depende, en gran medida, de la relajación y la confianza durante la relación sexual.

El porno occidental ha virado sus cámaras a este fenómeno buscando un paralelismo espectacular con el orgasmo masculino. En realidad, no hay que obsesionarse con este chorro caliente de las profundidades femeninas. Lo importante, es disfrutar sin proponerse objetivos que ejerzan presión mental.

En su composición encontramos las mismas sustancias que en el semen, excepto éste último, obviamente. Algunos artículos aseguran que hay orina, otros que no la hay. Lo que tenemos claro es que la salida de este líquido durante el orgasmo femenino no es orinar, sino algo mucho más allá.

El squirt ¿es la eyaculación femenina?

La comunidad científica no se pone de acuerdo. Unos defienden el squirting como la eyaculación femenina, otros dicen que son dos cosas diferentes y, por lo tanto, ambos podrían darse a la vez. Siendo este uno de los puntos más maravillosos y desconocidos de la sexualidad femenina.

Desde aquellos años (no hace tantos) que se negaba que la mujer tuviese orgasmo hasta la irrupción de la voluntad de disfrutar de su cuerpo y sexualidad al máximo, tanto o más que los hombres, ha llovido mucho. Aún así, seguimos sin cuórum.

¿Existen técnicas para experimentarla?

Aparte de la relajación y confianza propias para que la relación sexual sea fructífera, hay algunos truquitos más. Se sugiere empezar con romanticismo sin empalagos, velitas y música apropiada para la ocasión.

Después del cortejo pasar al sexo oral en el que el compañero o compañera se entrega a tope y lo hace mejor que nunca. Sin focalizarse en el clítoris, la lengua recorre toda la vulva y también juega a introducirse en la vagina. Los más cañeros pueden llegar hasta el ano y ponerse a estimularlo también, ya que estamos lanzados. Las expertas recomiendan introducir los dedos corazón y anular hasta la mitad y buscar la zona G para añadir más placer y mover los dedos hacia derecha e izquierda buscando la excitación de las glándulas de Skene. Si una lo está haciendo sola en casa, puede aprovechar el dedo pulgar para, además, estimularse el clítoris.

Con toda la artillería funcionando y centrando mucho la atención en el movimiento de los dedos dentro de la vagina, podría llegar el momento en el que la mujer siente que se va a orinar. Además de la eyaculación femenina, se estaría dando el squirting. ¡No lo reprimas! Sólo déjate llevar y disfruta de tu primer experiencia doble.

La incultura general

Lamentablemente, la incultura general sobre la sexualidad de la mujer, cuya abanderada es ella misma, ha mantenido este placer en el olvido, pero hoy resurge con todas las fuerzas. Aunque sea por una cuestión cinematográfica en las pelis porno, tiene que aprovechar el tirón y practicar hasta conocer más su cuerpo.

Hasta ahora, hemos diferenciado squirt y eyaculación femenina, uno se da por la uretra, otro, por la vagina. Sabemos que la mujer puede practicarlo sola, no necesita de nadie para sentirlo y que es un tema que está en boga y, por lo tanto, lo puede sacar entre las amistades y saber más para desvelar sus secretos.

La verdad sobre el squirting

No podemos hablar sobre el squirting sin hacerlo de las glándulas de Skene. Éstas están situadas a los lados de la zona comúnmente conocida como punto G. Estas glándulas pueden variar de tamaño entre dos y cinco centímetros. Practicando con mucho arte, es posible estimular la zona G y las Skene y conseguir un nuevo orgasmo.

El líquido que se expulsa es como el semen pero sin esperma, como hemos dicho, y contiene fructosa, ácido cítrico y agua. La localización de las glándulas de Skene tan cercanas a la vejiga y uretra hace que la sensación sea la de orinarse pero no contiene orina, según algunas autoras.

El momento clave sería cuando la mujer está super excitada y va a llegar al orgasmo, dejar de presionar las glándulas de Skene, no contraer la vagina y empujar hacia fuera. Aunque suene muy complicado, no es cuestión más que de practicar en su justa medida y no obsesionarse con el chorro pues según dicen algunas expertas en la materia, el orgasmo no es mejor ni peor si se da o no el squirting.

Aprendamos de Ruanda

En esto, como en tantas otras cosas, vamos por detrás de un país africano, en este caso, Ruanda. Mientras que aquí no nos conseguimos aclarar sobre las diferencias entre el squirting y la eyaculación femenina, y lo peor, las propias mujeres no saben de qué estamos hablando, en Ruanda, desde hace mil años, el squirt es una condición sine qua non del matrimonio.

El documental L’eau sacrée (El agua sagrada), del belga Olivier Jourdain, viene a mostrar con todo el respeto cómo esta práctica sexual es algo que el marido debe dominar a la hora de amar a su mujer. Es parte de su hombría mostrar a su esposa los placeres insospechados.

El documental muestra con picardía y naturalidad cómo una famosa locutora de radio visita pueblos y va instruyendo a las muchachas en esta práctica. También los hombres jóvenes deben aprender sobre el cuerpo de la mujer. Su deber es complacerla.

En el corazón del África sensual y atrevida, el squirting o kunyaza se compara con el río de la vida, con la pureza y con los deberes del amor de pareja. Vamos, igual que aquí.

26 septiembre 2017  - 
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