QUÉ NO PEDIRLE A UNA ESCORT


05 octubre 2016  - 
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QUÉ NO PEDIRLE A UNA ESCORT

Cuando vamos al supermercado sabemos que no hemos de pedir presupuesto para una revisión del coche; cuando vamos de viaje, sabemos que vamos a beber cerveza y cuando nos vamos de putas, sabemos que vamos a follar. Hasta ahí, todo claro, ¿no?

Hemos escrito en nuestro querido blog renglones y renglones sobre cómo portarse genial con una prostituta. Incluso cómo llegar a ser su cliente favorito. No está de más recordar qué es lo que no mola a la hora de citarse con una chica de compañía en la ciudad de Barcelona.

Porque las putas son putas en la mente de muchos pero sepan que ponen sus normas. Y las tienen muy claras. Hagamos un pequeño repaso sobre lo que puede hacer que la cita con una escort sea la caña o simplemente dé pena.

La jerga putesca

El mundo de las escorts en Barcelona o de las putas de toda la vida, tiene un argot propio, igual que todas las profesiones. Hay que conocerlo para evitar situaciones incómodas. Imaginemos que ya se ha decidido por una velada cachonda con una escort en Barcelona.

Si ella es de lujo, no quede usted como un cutre. Hablar de los servicios sexuales puede resultar embarazoso si en vez de una petición se convierte en un curso rápido de servicios sexuales. No haga muchas preguntas a la chica de compañía. Está bien informarse antes de cómo se llama a lo que a uno le pone y quiere hacer en la cama con la bellísima puta.

Aunque haya dinero de por medio, no significa que usted no deba esforzarse por ser caballeroso, avispado y culto en la jerga putesca. Eso suma puntos.

Francia la calentorra

Los franceses gozan de fama cachonda. Todo lo que tenga que ver con Francia se puede convertir en sexual. Ahí están el francés, el beso francés y la corbata francesa, por decir solo unos pocos ejemplos del abanico de nuestros vecinos.

Si quiere que le chupen la polla, puede decir con gran finura: Deseo un francés. Probablemente la escort le preguntará si francés natural, francés completo, francés facial, etc. Usted conteste según le pida su polla ese día. El natural se refiere a la mamada sin condón.

Hay escorts dispuestas a hacer el trabajo de chuparla sin condón pero muchas otras no lo hacen. Así que asegúrese de si ella lo hace y cuál es la diferencia de precio. No es lo mismo la chupada con capucha que sin ella.

El francés facial, y vamos subiendo de precio, es aquél en el que termina con la corrida y el semen resbalando por la cara de la prostituta. Es una imagen típica de las pelis porno. De nuevo, no todas las putas ofrecen esto en su catálogo.

Una variante de este francés es en el cabello en vez de en la cara. Para gustos colores. Paredes, cuadros y, si tiene puntería, interruptores de la luz. Hay toda una variedad de juegos para culminar la corrida.

La corbata francesa trata de hacer una mamada pero sujetando la polla con las tetas. ¿A que mola? Si tiene alguna de estas cosas en la cabeza, puede seguir indagando y pedir exactamente lo que quiere sin molestar a la chica con preguntas de paleto.

La experiencia de novia

La GFE, girlfriend experiencie, es compartir una cita con una puta en Barcelona pero no en modo puta sino en modo novia. ¿Le apetece una tarde de cariños en su sofá, una peli y acabar follando sintiendo el calor de una mujer? Pues no tiene que calentarse la cabeza pescando en las rebajas del Tinder o en lo que queda en la pista de baile de la discoteca.

Puede solicitar la experiencia de novia y flipar en un tarde romántica, calenturienta y amorosa. ¿Qué no debería hacer en este caso? Sencillo, creerse que la historia es real. Recuerde que usted ha quedado con una profesional del sexo y que sus besos, miradas y caricias no significan nada más allá de esa cita con usted.

No debería intentar tomar café con ella si no se ha citado previamente, ni debería mandarle mensajes con fotos de rosas ni frases pastelosas. Ella es una puta y usted su cliente. Vivir la fantasía y saber encajarla en su contexto es clave para que la escort quiera volverlo a ver y disfrute de ofrecerle lo mejor de ella.

Sorpresas inesperadas

A las prostitutas les gusta tenerlo todo bien claro antes de quedar con sus clientes. Por ejemplo, si ha quedado para hacer una atención a parejas, un hombre y su novia o su mujer, no pueden aparecer dos hombres.

No. A las escorts, al menos a las de Barcelona, no les gusta perder el control de su trabajo. Debe ser claro en todos los detalles de la cita. También si desea que le den caña, probar los consoladores por el culo, el suyo, no es de la puta, o usar cualquier fetiche.

Si le va la caña y desea practicar sadismo con una escort en Barcelona, está obligado a decírselo primero porque hay profesionales del sexo que ofrecen el sado light, mild o hard en su catálogo pero otras no sabrán qué hacer si usted saca de pronto un látigo, probablemente irse de la habitación.

Los bajos relucientes

A la chica le daría un bajón si usted se planta en la cita y apesta como un cerdo, no se ha lavado los cojones y la boca le huele a perros. La higiene es siempre lo más importante a la hora de citarse con una prostituta.

Muchas chicas de compañía se ven con sus clientes en sus apartamentos. Normalmente invitarán al hombre a darse una ducha justo antes de follar, a veces se meterá ella también bajo el agua, pero siempre van a pedir un enjuague general para poder practicar sexo a gusto.

Una escort siempre valora la limpieza de sus clientes, su higiene personal, que le pidan lo que desean practicar en la alcoba con claridad y que no les den sorpresas de última hora.

Si cumple con esto, empezará bien la relación con su escort en la siempre maravillosa Barcelona.

05 octubre 2016  - 
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