Putas y fútbol


24 junio 2014  - 
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El mundial y las putas brasileñas
Un binomio que consigue hacer la boca agua a muchos que estos días ven sus sueños colmados con horas y horas de fútbol internacional en la televisión, visible en cualquier pantalla al pasear por la calle. Pero alguno han ido más allá en sus placeres y ya disfrutan del mundial en Brasil donde está lleno de pelotas y brasileñas. Ellas, que no son tontas, ha mejorado sus servicios para competir en un campo de juego en el que la prostitución está legalizada y muchas son las jugadoras, lamentablemente de cualquier edad.

Anuncian comida o se apuntan a cursos de inglés, el caso es que las putas brasileñas están por la labor de no perder ni un cliente. Vila Mimosa es el barrio rojo de Río de Janeiro donde la prostitución es el negocio estrella y las chicas, de cualquier edad, no dejan escapar la oportunidad de ingresar dinero, tabaco o una invitación a comer. Todo vale con tal de barrer para casa. El que deambula por allí pica.

La Asociación de Amigos de Vila Mimosa, la que agrupa a las mujeres que allí ejercen, ha comunicado que ha instalado pantallas que anuncian comida gratis para el cliente. La asociación ha subrayado que las putas brasileñas llevan mucho tiempo preparándose para satisfacer a la enorme demanda de sexo por dinero que acompaña a un evento futbolístico de estas dimensiones. Se espera, nada más ni nada menos, que un aumento del 80% de la clientela, sobre todo anglosajona, por ello las putas llevan aprendiendo inglés más de un año. Todo por captar al cliente.

Dicha asociación, trabaja por encaminar la prostitución en la buena dirección, y no debe ser nada fácil intentar acaparar y aconsejar a las cuatro mil mujeres que se prostituyen en Vila Mimosa. La asociación hace tiempo que ofrece clases básicas gratuitas a las prostitutas de inglés y español para no perder ni un cliente, pero que conste que también ofertan en su catálogo cursos de peluquería, corte y confección e informática.

Las 
sexoservidoras, como allí se les llama, se someten a análisis clínicos cada tres meses y reciben preservativos del Gobierno. También se las ha alertado sobre ese cliente que les ofrece una vida de ensueño en otro país o una posibilidad de matrimonio, dado que son las mafias de la trata de seres humanos y lo que prometen no es ningún paraíso sino la pura esclavitud sexual.

22$

¿A cuánto sale el servicio sexual con una puta brasileña de Vila Mimosa? Unos 22$, lo que viene a significar unos 18€, según el cambio. Con el bajo precio unido a la locura del fútbol acompañada a la de alcohol, es normal que las autoridades se alarmen (un poco menos que la sociedad) y que las putas estén decididas a sacar una buena tajada de los clientes.

Vila Mimosa

El barrio rojo de Río de Janeiro lleva este nombre tan sugerente y está estratégicamente situado al lado del conocido estadio Maracaná. Allí, edificios de dos plantas albergan bares en la primera y segunda altura, cada uno pone su propia música a todo volumen y las chicas se asoman por las ventanas o esperan a sus clientes en la calle vestidas con bikinis o ropa interior. Los hombres que pueden ser taxistas, obreros, turistas, estudiantes o marineros, deambulan con caipirinha o cerveza en la mano, entre los edificios buscando la puta que más les convenza. Hay suficiente oferta, cuatro mil prostitutas ejercen ahí.

En los alrededores de Vila Mimosa, la actividad de la prostitución también se ejerce. Está reconocida como trabajo y es legal a partir de los 18 años, aunque la gran preocupación de Brasil y las ONG's mundiales es la prostitución de menores. Está muy bien pagar por follar siempre y cuando sea entre adultos, y eso es solo a partir de los 18 años.

Es lo que tiene el fútbol, hombres bebidos y mujeres deseando ganar dinero. Parece un negocio redondo para ambos. El pago e impuestos se ha elevado considerablemente desde el primer día que comenzó el mundial, todos se benefician de la regularización del negocio de las putas. Ellas al menos están a la vista y son tratadas como una trabajadora más, el Estado hace caja con una actividad que ha sido, es y será real, siempre, y el cliente paga impuestos. Aparte, la vigilancia de la salud de las putas también parece más fácil y controlable, aunque hacerse test cada tres meses, bueno, es mejor que nada, pero en tres meses pueden pasar muchas cosas en el mundo de los virus y las enfermedades de transmisión sexual.

Doble vida

Muchas de las mujeres que se convierten en putas estos días de mundial de fútbol normalmente se dedican a otra cosa pero saben que se pueden lucrar cuantiosamente si se meten en el negocio. Siempre y cuando no haya protestas, los turistas saldrán de noche y se dejarán el dinero en putas y alcohol. Una buena fiesta con hermosas 
putas brasileñas.

¿Dónde queda la escort en un evento así?

La escort no hace la calle, más bien trabaja en 
bares de alto standing o mediante cita telefónica, página web, etc. Las escorts brasileñas probablemente hagan su agosto en el mundial pero de otra forma, con una vigilancia de la salud e higiene más atenta y dedicando todo el tiempo que el cliente necesite y esté dispuesto a pagar. Aquí, al otro lado del Atlántico, las escorts en Barcelona tendrán sus agendas llenas de citas para celebrar con los clientes los partidos y las victorias, porque aquí también se vive el mundial, no como en Brasil pero algo parecido, y hay escorts españolas, escorts rusas, escorts negras, escorts universitarias o escorts independientes dispuestas a acompañar al cliente en la fiesta del fútbol más importante del mundo.

Si no ha podido desplazarse a Río de Janeiro para vivir el fútbol, bien puede concertar una cita con unas escorts brasileñas y ver el partido en una 
suite de lujo de La Vie en Rose y vivir su sueño mejor que en el mismo Maracaná. 
24 junio 2014  - 
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