Las mafias ofrecen a clientes abusones sexo baratillo y sucio con mujeres explotadas en Barcelona centro


10 septiembre 2014  - 
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Prostitutas explotadas en Barcelona
La Rambla de Barcelona es bien conocida por su ambientazo turístico y también porque allí, uno encuentra todo lo que pueda desear para una noche completita: drogas de baja calidad, alcohol en lata vendido a euro por un foráneo y un sexo a cambio de poco dinero, rápido y poderoso como fuente de enfermedades de transmisión sexual y engrosamiento de los bolsillos de las mafias que trafican con seres humanos. Normalmente, prefieren hacerlo con mujeres, bien porque son más vulnerables, bien porque tienen asegurada una clientela que mirará hacia otro lado con tal de conseguir su chupadita.

Pues sí, las Ramblas son un hervidero de gente de aquí y allá, y cada uno vende lo que puede y hace el mes. Teatros, restaurantes, tiendas, de todo, en las Ramblas de Barcelona hay de todo, y caída la noche, hay mucho más, negocios entre las callejuelas del Raval relativos al sexo baratillo y abusón, sobre todo esto último, en el que la explotación sexual de las mujeres y el reparto de enfermedades de transmisión sexual campan a sus anchas, eso sí, ante la vista de todo el mundo, de las llamadas autoridades, también, por supuesto.

Son las putas en Barcelona más olvidadas. Prostitutas en Barcelona que probablemente no querían serlo, pero alguien les ha dado el empujón a esa vida que engorda a la mafia mundial del tráfico de seres humanos, llevados de una esquina a otra del planeta para que se las follen rapidito en el portal de un edificio.

A eso se han visto empujadas las que ejercen la prostitución callejera en las Ramblas de Barcelona. Ahuyentadas de bullicio por que verdaderamente era escandaloso y a veces daba hasta miedo pasear por allí después de la media noche, las autoridades tuvieron la feliz idea de multarlas, total, la mafia, que no quiere soltar el jugoso bocado del negocio del sexo por dinero con mujeres explotadas en pleno centro de la ciudad condal, simplemente las obligó a ejercer en las calles cercanas, las del barrio del Raval, pero, ¡claro! Ahí vive gente, esos edificios tienen a sus vecinos asombrados y horrorizados con tener que presenciar a la fuerza cómo funciona ese trato baratillo y abusón con una mujer, por ejemplo, nigeriana.

Pregunta para la dudosamente eficiente autoridad, ¿han solucionado el problema de la trata de mujeres y su prostitución en pleno centro de la ciudad con las multas a las explotadas y la presencia policial dando vueltas por la zona? Lo sentimos, pero parece que no.

La protesta de los vecinos

Barrios emblemáticos y sumamente turísticos barceloneses como Ciutat Vella y el Born, y zonas no tan magníficas como Sant Adriá de Besós, desde donde la autoridad recibe quejas y quejas de ciudadanos hartos de presenciar actos sexuales entre las mujeres traídas por las redes y los clientes que por una chupadita baratilla vuelven su cabeza hacia otro lado sin querer reconocer el abuso de la escena, se ven invadidos por estas mafias que actúan impunemente, y deben reírse, y mucho, cuando ven que la solución de la autoridad es poner una multa a quien ya bastante calvario está pasando. ¡Ay, los lumbreras!

La situación ha saltado a los medios de comunicación en muchas ocasiones; una de las últimas veces, un vídeo grabado por un vecino del Raval muestra cómo el cliente y la prostituta cierran el trato en el rellano de su escalera y casi proceden al abordaje cuando los habitantes les sorprenden y les increpan para que se marchen de allí.

Las perlitas siempre unidas: prostitución callejera, drogas y suciedad

No nos engañemos, si no les importa mantener una relación sexual en un rellano, por la mañana, tarde o noche, en esas condiciones propias de la prostitución callejera que ya hemos comentado, tampoco les va a importar dejar allí abandonado el condón pringosete, el cubata en un vaso de plástico, ni adquirir cocaína, hachís o heroína en un momento tan “romántico”. Ése es el impecable ambiente en el centro de Barcelona, y las autoridades, se inventan una multa a las más sufridas, que obviamente, solo ha empeorado la situación.

¿Qué tranquilidad pueden tener los padres de los niños que viven en un barrio donde la prostitución callejera la brinda la mafia, junto con la cocaína y la suciedad?

Al cliente abusón le sale muy barato echar un polvete en un rellano.
La cosa está muy clara, los medios se hacen eco de un clamor social, hay que poner orden en la prostitución callejera y llegar a la raíz del problema donde se encuentran las mafias y sus jefazos, grotescamente forrados gracias al cliente abusón que busca y fomenta ese tipo de relación. Sí, al cliente le sale muy barato echar un polvete en un rellano, pero, ¿cuál es el precio que paga esa mujer explotada, la salud de la sociedad, esos vecinos y, por supuesto, la reputación de Barcelona? Creemos que añadiendo estos costes, la cosa no sería tan barata.

Pasito a pasito desde Europa

Algunos países más que otros van poco a poco en la difícil tarea de legalizar la prostitución, no es fácil, según dicen desde holanda asociaciones y políticos, pero al menos están intentándolo. Aquí, nos limitamos a dejar las cosas pasar y cuando la situación es insostenible, ponemos una multa a la víctima.

Señores de la autoridad, a ver si algún día hacen algo bueno con respecto a estas mujeres traídas para uso y disfrute de mafias y abusones, no hace falta estudiar más el problema, la Policía Nacional es muy lista y ya sabe todo el entramado, simplemente, legalicen, saquen a la luz el negocio de la prostitución ahora que ya han metido sus beneficios en el PIB (Producto Interior Bruto) de las naciones europeas, sigan por ese caminito y hagan algo por salvar de las mafias a aquellas que nunca pensaron en ejercer la prostitución, y por ofrecer un entorno fiscal, social, legal y laboral absolutamente claro para aquellas personas que eligen ser prostitutas en Barcelona porque les da la real gana y viven muy bien de eso. Elemental.


 
10 septiembre 2014  - 
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