¿POR QUÉ LO LLAMAN "AMOR" CUANDO QUIEREN DECIR "SEXO ANAL"?


07 noviembre 2016  - 
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¿POR QUÉ LO LLAMAN
  • Te quiero, cari.

  • No, cari. Si de verdad me quisieras, practicarías el sexo anal conmigo.

  • Cari, de sexo anal, nada. Lo que tú quieres es darme por el culo.

  • Dicho así…

Aquí tenemos un típico diálogo de parejita enamorada y folladora. El tiempo pasa desde el primer polvo que echaron. Han ido aumentando de nivel. Haciendo alguna guarrada que otra. Ella se la ha chupado y él se ha corrido dentro de la boca. Tras las pertinentes insistencias, ella accedió a tragárselo. ¡Esto es amor! ¿Qué mayor prueba de verdaderos sentimientos que tragarse un lefazo sin rechistar? Pues está muy claro ¡el sexo anal! O dar por el culo, como dice la mayoría de los mortales.

Piénselo. ¿Usted deseaba darle sexo anal a su pareja y ésta no se dejaba? ¿Levantó suspicacias en la relación esa negativa aguafiestas? ¿La vagina o el ano, el ano o la vagina? Hoy en nuestro querido blog nos metemos de lleno en el sexo anal, comúnmente conocido como dar por culo.

¿Una prueba de amor?

Las escorts y chicas de compañía que publican en su catálogo de servicios las palabras mágicas sexo anal o griego profundo saben que están encendiendo una mecha.

¡Cuántos hombres deseosos de dar por el culo que ven sus deseos más íntimos frustrados! ¡Arrojados al cubo de la basura! ¡Pisoteados! ¿Y todo por qué? ¡Da lo mismo un agujero que otro!

Las señoritas de compañía que practican el sexo anal están haciendo un gran favor a la sociedad; especialmente a los hombres y a aquellas mujeres que deben reiterar su negativa a la petición anal.

Para algunos es una prueba de entrega, de amor, de confianza. Repiten su deseo una y otra vez. Puede que un día, ella ceda y proceda al “enculamiento” por razones sentimentales. La verdad es que es uno de los argumentos más usados.

Fantasías porno

Las pelis porno se pueden tomar como un recurso para pajearse a gusto o un documental de David Attenborough sobre la desesperación humana. El sexo anal es una de las prácticas estrella de estos filmes. Pero ¡ojo! Al ojo del culo.

Las pelis porno en sus secuencias de sexo anal no muestran la escrupulosa limpieza que es necesaria. Si lo piensa por un segundo, reconocerá que nadie se metería en la boca una polla recién sacada de otro culo.

Las pelis porno muestran el placer masculino por encima de todo. Solo algunas también muestran aunque en menor medida el placer femenino. La misma polla pasa de la boca al coño y de ahí al culo. En realidad, entre pollazo y pollazo, hay un buen lavado y desinfección.

Al pedirle sexo anal a su pareja, piense en las enfermedades de transmisión sexual, el uso del condón, del enema para vaciar las tripas y los lubricantes para evitar los desgarros y la sangre.

Enemas, lubricantes, condones

Aunque pueda bajarle la erección, nuestro papel es proclamar la fornicación pero con seguridad para nuestra salud y la del otro.

Por eso, vamos a hablar ahora de cositas como los enemas, lubricantes y condones. Para el sexo anal ya está todo inventado. Hay condones especiales para dar por el culo. Éstos resisten más la rozadura y son más difíciles de romper. Solo con este truco ya se puede ahorrar un contagio.

Hay lubricantes con anestesia. Se aconsejan para aquellos que quieran marcha y no sentir dolor en la penetración. El compañero deberá ponerse condón sí o sí, o la anestesia hará que su polla se ponga blandita como una nube (marshmallow).

Los enemas se pueden adquirir en farmacias y parafarmacias. Antes del sexo anal es conveniente hacer, básicamente, una limpieza de mierda. Si no, con la primera penetración la caca empezará a salir y a apestar. Probablemente se les corte el rollo a los tortolitos. No sabemos. Esto depende de su grado de coprofagia.

La vuelta a la tortilla

Hemos preguntado a las escorts descaradamente, como siempre, sobre su práctica del sexo anal. “Muchos clientes me piden griego profundo porque no todas las escort lo hacen. No es un servicio fácil de encontrar. Lo hago porque me gusta, lo he practicado mucho y sé cómo disfrutar de él. Cuando llega el cliente ya me he hecho un enema, tengo una colección de lubricantes y preservativos”.

Preguntamos si alguna vez se ha dado la vuelta a la tortilla. Es decir, el cliente ha pedido que la escort le haga disfrutar de su culo y esta ha sido la respuesta: “A veces viene un cliente muy atrevido. Creo que está liberado en el sexo, no es gay pero le gusta que le haga cosas por detrás. Podemos jugar con consoladores, arneses o simplemente con los dedos”.

Eso quiere decir que hay hombres dispuestos a disfrutar de su punto G, al cual solo se llega desde el ano.

En este caso tenemos un gran anuncio que hacer a las novias y esposas del mundo. Si ellos les piden una prueba de amor anal, ustedes también pueden pedírsela.

El macho ibérico no reconoce su punto G

No, señoras. El macho ibérico no reconoce su punto G porque éste está en el culo. ¿Cómo es posible que el máximo placer esté en el ano y no en la polla? ¡No me lo puedo creer! Pero resulta que es cierto.

El sexo anal es una de las fantasías más confesadas por los clientes con los que charlamos en La vie en rose, pero los que verdaderamente llegan al orgasmo por el culo, ¡son ellos!

Por lo tanto, deberían olvidarse de los tabúes y religiones y abrirse de patas con sus parejas mientras ellas preparan el asunto para la gran penetración.

Es una prueba de amor, de confianza. Desde nuestro desenfadado blog, animamos a las féminas a reivindicar su derecho de practicar el sexo anal en ambos sentidos y no solo en uno.

Creatividad, complicidad, placer. ¿Cómo negarse a dar un paso que marcará un antes y un después en el orgasmo masculino?

07 noviembre 2016  - 
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