¿POR QUÉ IRSE DE PUTAS?

Internet ha abierto las puertas del sexo y la gente ha dejado de ser mojigata. En la actualidad se puede mantener una relación sexual con la misma facilidad que baja uno a la calle y se compra una bolsa de pipas.

19 diciembre 2016  - 
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¿POR QUÉ IRSE DE PUTAS?

El sexo se ha acelerado, como todo, y pensamos que cuanto más se folle, mejor. Y a pesar de toda esta apertura, el sector del sexo por dinero sigue subiendo. Más y más oferta continúa apareciendo y toda tiene su público. Ninguna escort se queda sola. Siendo el sexo tan accesible, ¿por qué los hombres siguen yendo de putas?

Hoy en nuestro querido blog planteamos esta cuestión y cuatro posibles respuestas. Hemos charlado sobre el tema con los clientes de La Vie en Rose y llegado a cuatro motivos de peso. El sexo, la diversión, la discreción y las fantasías más sucias y perversas son razones importantes para irse de putas de vez en cuando, solo o con los amigos, incluso algunos ya lo hacen en compañía de sus parejas.

Fiestas sexuales con los amigos


Las escorts nos cuentan las noches locas que se pasan con sus clientes. Algunos de ellos se lo montan muy bien y despiden a un soltero del grupo por todo lo alto. Otros prefieren celebrar su cumpleaños con las escorts y algunos de sus mejores compañeros de farra.

Siempre se puede encontrar un motivo para quedar con las más calientes chicas de Barcelona y dejarse llevar. Las ferias comerciales y los cierres de contratos entre empresas pueden ser la ocasión perfecta para invitar a esos clientes tan especiales con los que acaban de cerrar una operación muy interesante para la empresa.

Aunque los cumpleaños, las despedidas de soltero y las ferias comerciales son ocasiones perfectas para organizar una fiesta sexual, lo cierto es que no se necesita tener un motivo concreto para pasar una noche loca en compañía de las escorts.

Sería difícil organizar algo así con amigas o chicas que acabamos de conocer. Para cosas así, los servicios de las escorts son imbatibles. Profesionales, calientes, discretas y muy guarras. Como también sería complicado encontrar un lugar apropiado para esa celebración. Todos esos problemas se resuelven cuando organizamos una fiesta sexual en un club especializado.

En La Vie en Rose hay salas diseñadas para este tipo de celebraciones entre amigos. Barra americana donde la escort baila provocativamente, música y suites a solo un paso para intimar con la escort si se tercia.

Disfrutar de la belleza sin compromisos


Algunos clientes nos señalan la facilidad de quedar con una chica escultural sin necesidad de meterse en relaciones sentimentales. “Cuando uno está hambriento quiere que le sirvan cuanto antes. No quiere dar vueltas ni comprometerse con el cocinero; lo que quiere es comer. A mí me pasa lo mismo. Cuando quiero echar un polvo no quiero tener que elegir a una que me guste, luego empezar a hablar con ella, y si nos acostamos, no me apetece que me llame después. Nos hemos acostado y eso es todo, pero muchas no lo entienden así. Por eso me gusta quedar con una escort, hacer lo que me apetezca con ella y después cada uno a su casa”.

Aunque hoy el día el sexo es mucho más accesible que en los años pasados gracias a la liberación sexual de la mujer, a quien ya no le preocupa mantener su reputación de santa y pura en su pueblo, algunos hombres siguen pasando hambre de cama.

Ahí entra perfectamente el papel de las escorts y putas, satisfaciendo los instintos masculinos tan pronto como aparecen. Solo con el acuerdo y el dinero, los hombres pueden disfrutar de todo el sexo que quieran, posturas y fantasías. Después no hay que dar explicaciones ni hay que preocuparse por quedar bien, la eyaculación precoz o un gatillazo.

Ir mucho más allá en el sexo


Uno de los motivos más importantes que nos han señalado los clientes de La Vie en Rose es que pueden pedir por su boca y la escort lo hace realidad. “Lo único que tienes que hacer es mirar su catálogo de servicios. Si te apetece un griego, solo tienes que elegir a la chica que lo hace y quedar con ella. Eso es muy difícil en la calle”.

Echar la noche en la discoteca es para muchos una pérdida de tiempo y un calvario; sobre todo si ya pasan de cierta edad y no aguantan la pesca en la pista de baile hasta última hora. “A veces salgo de fiesta y me dejo el mismo dinero invitando a chicas, total para no conseguir nada de ellas. Prefiero irme de putas y pedirle a la escort exactamente lo que me apetece hacer”.

Discreción para hacer lo que venga en gana


Francés y sexo vaginal es lo más habitual en los gustos de los clientes, sin embargo muchos tienen apetencias más avanzadas, como los tríos o las fantasías varias.

En lo bueno y en lo malo, la discreción de las mejores escorts de Barcelona es bien conocida. Muchos clientes pagan casi exclusivamente por este matiz, de alta importancia, grandes sumas de dinero.

Hacer lo que uno quiere en la cama, poner el culo en pompa y que le introduzcan un vibrador de gran tamaño; disfrazarse de mujer; jugar con la orina y experimentar una lluvia dorada; probar el sexo con travestis y tantas cosas más, son el tipo de experiencias que están en la categoría de top secret; más, teniendo en cuenta que muchos clientes son conocidos públicamente.

La discreción es una característica muy valorada en el mundo de las escorts y sus clientes. Cuando un hombre desea practicar sexo con una escort, no quiere que nadie se entere. Cuanto más, si solicita servicios especiales como los que hemos nombrado.

Una última razón para irse de putas, aunque parezca una contradicción, es la vigilancia de la salud a la que se invita a las escorts desde La Vie en Rose. Siempre practican sexo con preservativo, saben cuidarse muy bien de los contagios de enfermedades de transmisión sexual y pasan por análisis periódicamente. Mucha gente de la calle, no podría decir lo mismo.

19 diciembre 2016  - 
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