Paola, Escort Española de 23 años en La Vie en Rose


04 marzo 2014  - 
0
Comparte
Paola, Escort Española de 23 años en La Vie en Rose
Hoy entrevistamos a Paola, una joven española de 23 años con un

En primer lugar seguir trabajando, como mínimo, lo mismo que hice en 2013. Durante todo el año he tenido bastantes clientes y a partir de noviembre incluso más, así que espero que en 2014 siga aumentando.

¿Hace cuanto que es Escort?

Llevo casi tres años, empecé a los dieciocho cuando llegué a España. Ya tenía la idea de dedicarme a esto cuando estaba en mi país y aquí he conseguido trabajar en uno de los mejores sitios, como es la La Vie en Rose y muy a gusto que estoy con mi profesión.

No, para nada. ¡A mí me encanta mi trabajo!

¿Qué es lo que le gusta tanto de ser escort?


Una vida alegre y sin preocupaciones, con buen dinero en el bolsillo y sin compromisos.

¿Qué piensa del sexo?

Es la forma en la que me gano la vida, es mi dinero y también mi manera de conocer mucha gente, mis compañeras de muchos países, además, me gusta muchísimo, claro ,para este trabajo te tiene que gustar.

¿Qué escena experiencia recuerda especialmente?

Tengo muchas en la cabeza ahora mismo! (risas) pero quizá la que más me impactó fue un trío , pero no con una pareja de hombre y mujer sino con dos hombres. Eso es algo que creo que pocas mujeres pueden experimentar porque esta muy mal visto, ya sabe que siempre se critica a la gente que se sale de lo normal. Tampoco se me había pasado a mí hacerlo pero un sábado quedé con un cliente que ya conocía y me propuso quedar con otro amigo y vernos los tres para tomar algo en La vie en rose y luego subirnos a una de las mejores habitaciones los tres.

Nos vimos a las diez y media, me acuerdo muy bien de todo, y nos tomamos unas copas, me presentó a su amigo, que llegó un poco más tarde, a mí me gustaba mi cliente y también me gustó el nuevo que se unía a nosotros. Tenían unos cuarenta y cinco años, pero eran muy guapos y educados, quiero decir que aunque me la iban a meter por delante y por detrás a la vez, en todo momento fueron muy simpáticos y agradables.

¿Cómo sucede una escena así? ¿Qué pasó cuando subieron a la habitación?

Como le he dicho, habíamos bebido copas pero no tantas, éramos muy conscientes de todo. Yo sólo me dejé llevar, estaba desde el principio entre dos hombres, uno por delante besando mi cuello, tocando mis pechos con una mano y con la otra por debajo de mi falda, y el que estaba por detrás estaba bajándome las medias y empujando sus caderas contra mi culo. Yo los notaba a los dos super duros y excitados. Les dije que si querían algo que me lo pidieran porque la verdad que me estaba gustando y estaba dispuesta a hacerlo todo sin dudar. Yo empecé a desabrochar el pantalón de uno mientras el otro me tocaba las tetas; me desnudaron con calma, y uno me pidió que me pusiera de rodillas. Para entonces ambos estaban desnudos, a mí me gustaban sus cuerpos, bien depilados, aseados, bonitos. Se puso uno a cada lado y apuntaron a mi cara con sus pollas, yo instintivamente, empecé a chupar y a chupar, a derecha e izquierda, me encantaba, sabían bien, ellos estaban disfrutando muchísimo. Después me pidieron que me acostara en la cama con las piernas abiertas y entonces, uno se puso a comerme el coño mientras el otro se masturbaba mirándonos. Yo estaba super mojada, muy cómoda con ellos y disfrutando a tope del sexo con dos hombres guapos que sabían hacerlo todo muy bien. Después, uno empezó a follarme mientras el otro pasaba su pene por entre mis pechos y me lo metía en la boca. ¡Qué placer! Siempre se habla de un hombre disfrutando de dos mujeres a la vez, pero una mujer disfrutando de dos hombres es la bomba también, lo recomiendo a todas. Tras esto, se intercambiaron, y seguimos así un buen rato. Mi cliente, el que yo ya conocía, dijo que había llegado el momento y me preguntó si estaba preparada para follar a dos hombres a la vez, le respondí que sí, que estaba muy cachonda que nunca lo había hecho y que tenía muchas ganas. Así que se acostó en la cama y yo me senté encima de él, empezamos a follar, inmediatamente su amigo se puso detrás de mí y me la metió por el culo suavemente, a mi ritmo, sabiendo muy bien lo que hacía. Ellos se movían lentamente al principio para que yo me acostumbrada a la doble penetración y cada vez más rápido. Nos corrimos a la vez, yo no sé ni cuántas veces, creo que cinco o seis. Fue, no sé cómo explicar, algo fuera de lo normal. Una experiencia sexual incomparable para una mujer.

¿Y después de una conexión así, qué hicieron?

Después nos fumamos un cigarro y nos quedamos en la cama bebiendo una botella de champán. Era la primera vez para los tres, fue una cosa que yo nunca olvidaré. Me encantó, pero creo que una mujer tiene que hacer estas cosas con hombres que quieran tratarlas bien y sepan hacerlo porque se puede hacer mucho daño si no se lleva cuidado.

¿Recomienda la experiencia?

Sí, a todas las mujeres, aunque imagino que tendrán que hacerlo en una ciudad que no es la suya, incluso en un país que no es el suyo porque los hombres no gustan de mujeres tan liberadas, las llaman putas, cuando lo único que ellas hacen es comportarse con la misma libertad. Tienen que lanzarse, la vida es corta y una experiencia así no es para perderla. Yo la disfruté mucho y la repetiría pero no con cualquier par de hombres. ¿Entiende? Es una cosa fuera de lo normal, se sale de todo lo que una practica en su vida. Por eso, hay que probarla.
04 marzo 2014  - 
0
Comparte


* El comentario se publicará después de que lo revisemos.