Los Diez Mandamientos para evitar la Eyaculación Precoz


11 febrero 2014  - 
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Los Diez Mandamientos para evitar la Eyaculación Precoz

A menos que seamos colibríes, a nadie le gusta que repetidamente su vida sexual tenga una duración de un minuto. No siempre nos da el arrebato pasional en el coche o durante un paseo por la montaña, a veces, nos gusta una sesión romántica que incluya posturas, novedades y juegos. Para eso, hace falta un ritmo adecuado para ambos.

Esta manera de aguar la fiesta tan tajante e inesperada puede tornarse en la excusa perfecta para hacer un sexo mucho más rico, en el que el hombre no puede abusar del uso de su pene y se dedica a hacer otras cosas a su pareja, véase sexo oral, caricias y besos, masajes, etc.

Grandes sexólogos de Estados Unidos han venido estudiándola, entre ellos el doctor Albert Ellis o Joel Block, he aquí algunas de sus recomendaciones. Ya puedes poner toda tu atención al leerlas y todo de tu parte al implementarlas o quedarás solo y abandonado y, lo que es peor, con muy mala fama.


Si tienes eyaculación precoz, acepta que la tienes normalmente y que, para evitar males mayores, tendrás que ponerte al tema. Es mejor eso que empezar a preocuparse y a obsesionarse con el tema. A todos los hombres les puede pasar. Si has nacido con este problema, tendrás que aprender a llevarlo de la mejor manera posible.

El hecho de que te quedes satisfecho y volando entre las estrellas en un minuto no significa que tu tarea haya acabado ahí. Debes tener en la cabeza darle placer sexual a tu pareja. Puedes aplazar el momento de tu orgasmo perdiéndote en el sexo oral a tu amante, los juguetes, los masajes, etc.

A pesar de tus esfuerzos, puede que no lo hagas bien siempre en la cama. No debes exigirte ser una máquina sexual cada vez que empieza una carrera de fondo íntima. Cuando te presionas tanto psicológicamente es cuando peor vas a hacerlo. Prohibirse la eyaculación precoz es la mejor manera de eyacular en diez segundos. Si ocurre, simplemente dedícate a tu amante, a darle toda la satisfacción del mundo.

No evites el sexo porque tienes miedo a ser más rápido que una bala. Si lo evitas, se convertirá en un problema mucho mayor porque el día que no lo puedas evitar más, tendrás, seguro, una eyaculación precoz. Lo que vendrá a confirmar todos tus miedos.

Olvídate de satisfacer a tu amante sólo con el pene. La mayoría de mujeres necesitan más para llegar al orgasmo y la mayoría de hombres no aguantan el tiempo necesario hasta que la mujer llega a él. Así que olvídate de que todo el trabajo lo puedes hacer con el pajarito y empieza a darle juego a tu lengua y manos. El objetivo: que tu amante quede satisfecha, no sólo tú. Parece obvio, pero los sexólogos repiten esto hasta la saciedad en sus consultas.

Cuando nos presentamos a un concurso o un examen es normal que busquemos la perfección, pero en un encuentro sexual con nuestra pareja lo que debemos buscar es la satisfacción y el placer mutuos. La manera más sana de mirar a las relaciones sexuales es la misma que a la vida en general: a veces se gana, a veces se pierde, pero de todo se aprende. Someterse a hacerlo perfecto añade una presión extraordinaria a la cita con lo que estaremos mucho más cerca de arruinarla por completo.

Habla abierta y francamente con tu pareja de sus deseos sexuales, los de ella o él, las preferencias de cada uno y sus limitaciones. Juntos llegaréis a la mejor manera de quedar satisfechos. Bajo ningún aspecto aceptes que te menosprecien, sería lo mismo que si lo hicieran por ser calvo o un mal deportista. No pidas disculpas por algo sobre lo que no tienes todo el control, pero eso sí, no olvides dar la misma satisfacción que tú has recibido, incluso mucha más.

Cuanto más pienses que sólo puedes darle un orgasmo tremendo a una mujer por medio de tu pene, menos conseguirás hacerlo. La ansiedad de pensar que tu pene debería funcionar exactamente de la forma que no lo hace, agrandará el problema, y empezarán a surgir peores complicaciones.

Debes recordar que las emociones nos llevan a guiarnos por una visión sin perspectiva, aún así, todos los humanos lo hacen, y así les va a muchos en la intimidad. Si eres capaz de pararte a pensar, verás que estás haciendo una montaña de un grano de arena. Piensa fríamente sobre el asunto, si logras empatizar con tu amante y dejarle totalmente satisfecho, y para ello, hay mil formas, el hecho de tu eyaculación precoz empieza a perder magnitud.

11 febrero 2014  - 
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