LA INTERESANTE HISTORIA DEL VELLO PÚBICO

La historia del vello púbico es mucho más interesante que cualquier otra. Según la época, el estilo, largo, forma, incluso color y adornos varios, han ido cambiando. Hagamos un pequeño recorrido por tan apasionantes pasos de la humanidad.

22 marzo 2017  - 
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LA INTERESANTE HISTORIA DEL VELLO PÚBICO

La historia del vello púbico es mucho más interesante que cualquier otra. Si a usted le gustan las batallas de Napoleón, las conquistas de otros continentes, las colonizaciones o la sucesión de los inventos, también le gustará ahora leer un poco sobre la obsesión con el vello femenino.

Una escort que se deja caer por La Vie en Rose comentaba sus impresiones sobre el vello púbico. “Recuerdo un día en la playa con una amiga. Me quité el bikini para meterme en el mar desnuda y ella hizo lo mismo con su bañador. Tenía tanto pelo en sus partes que le dije sin parar de reírme que lo suyo parecía un coño de los setenta”.

Claro. En los setenta, llevar el pubis a lo natural era precisamente eso. Una manifestación de libertad sexual y naturalidad. Esta situación que nos contaba la escort también resume los vaivenes de la historia en este aspecto. Según la época, el estilo, largo, forma, incluso color y adornos varios, han ido cambiando. Hagamos un pequeño recorrido por tan apasionantes pasos de la humanidad.

Egipcios, griegos y romanos: No te pases un pelo

Parece mentira cómo ha variado la moda. Series televisivas como Sex and the city proclamaron en 1996 que el pubis tenía que ir como una bola de billar y el láser se puso a liquidar raíces inmediatamente. Triste pero cierto, esta creación ha influido grandemente en las mujeres de nuestro siglo. Pero no han sido sus guionistas los inventores pues no hay nada nuevo bajo el sol.

Los egipcios, griegos y romanos no contaban con láser en sus baños ni salones de estética pero ellos lo tenían muy claro. Sexy era un pubis limpio de pelo, tal y como reflejan sus sensuales esculturas de mármol. Ni un pelo en la zona clave.

Los egipcios se servían de un tipo de piedra con filo y algo parecido a la cera que se usa hoy. Los griegos eran un poco más radicales llegando a usar la abrasión para eliminar el vello o la depilación pelo a pelo para conseguir la ansiada suavidad. Las romanas de clase alta y las cortesanas o escorts de la época iban depiladas e incluso algunos hombres también, aunque se consideraba cosa de mujeriegos. Un poco más tarde, en el Imperio Bizantino se estilaba una crema depilatoria.

Con el Edad Media y el oscurantismo propio de la época, el miedo a la religión todopoderosa, el hambre y la poca perspectiva de cambio de vida de las personas de clase baja, el vello púbico vuelve a dejarse correr libre.

Aunque en esta época de la Historia, el vello púbico vuelve con todo su poder, las mujeres de la clase alta seguían con la moda antigua. El pubis bien depilado por miedo a contagios de parásitos, por ejemplo, era algo bastante razonable.

El vello púbico en el siglo XX

Gillette creó su primera cuchilla femenina en 1915, en principio, para la axilas. Sin embargo, la falta de nylon durante la guerra hizo que las mujeres tuvieran que afeitarse más las piernas puesto que no había medias.

Unas décadas después, en 1946 se lanzó el primer bikini orientado a la mujer estadounidense. Para lucirlo adecuadamente, los hombres consideraron que se debía eliminar el vello púbico visible. Y de ahí a lo que hemos llegado ahora, con los láser eliminando absolutamente todo el pelo y, además, para siempre, hay un trecho.

Desde ahí la obsesión con el vello femenino no ha hecho más que aumentar. Wilkinson Sword puso a la venta su cuchilla y declaró, casi explícitamente, que el vello femenino era antihigiénico y antifemenino. Sin embargo, del vello masculino, no dijo nada. Increible que un triangulito de pelo entre las piernas no pasara inadvertido y, sin embargo, esas espaldas peludas, falanges de dedos, orejas, nariz o cogote, sí lo consiguieran.

Calvicie y calvicie genital, tus peores enemigos

El cabello es una de las formas que tienen la Madre Naturaleza de transmitir el estado de salud de una persona. Sirve para llamar la atención y como signo de poder, pertenencia a grupo y como entretenimiento sin igual para las tardes de domingo.

A diario vemos cómo la publicidad nos vuelve locos para que dirijamos nuestros pies a una clínica que vuelva a restaurarnos el cabello. A veces funciona, a veces uno queda como Berlusconi, algo parecido a un pastor alemán con pelo de sintético.

La calvicie en la cabeza es cosa casi cien por cien masculina pero hay un tipo de calvicie que preocupa sobremanera a las asiáticas y no es la de su marido. Hablamos de la calvicie genital, su peor enemigo.

Si bien en Occidente, hoy en día, se lleva el pubis depilado, quizá con un poquito de vello pero nunca en el plan de los años setenta, en algunos países asiáticos, todo lo contrario. Se lleva la melena en el mismo sitio donde aquí se la quitan.

En Corea, una mujer con este problema puede llegar a pagar más de 2000 USD por un implante de vello púbico. La abundancia del pelo entre las piernas se considera signo de fertilidad y salud sexual. También es un signo de que no tienen otra cosa en qué gastar su dinero.

Predecir la economía según el vello púbico femenino

¿Hay un cierto paralelismo entre las épocas de abundancia y la depilación del pubis? Probablemente sí, según los últimos estudios de la Universidad de Harvard. Cuando la economía se ve favorecida, la gente tiene trabajo y todos toman más de una o dos comidas al día, la gente se aburre y empieza a quitarse pelos.

Si por el contrario, la época es difícil y no hay alegría general, cuando llega la pobreza y la falta de ganas de vivir con ilusión, la gente se deja el vello a tope.

Si es cierto lo que dicen sobre que el vello púbico está volviendo, ¿hemos de sospechar un bajón en la economía? ¿Podemos predecir las subidas y caídas en bolsa según el vello púbico de las escorts? No podemos hacer otra cosa más que quedar con ellas para adivinarlo.

22 marzo 2017  - 
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