LA HOMOSEXUALIDAD, ALGO CORRIENTE Y HABITUAL

Son muchas las mujeres que desean acostarse con otras mujeres. Una de las formas más idóneas para ponerlo en práctica es contratar a una escort que ofrezca el lésbico en su variedad de servicios.

06 mayo 2017  - 
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LA HOMOSEXUALIDAD, ALGO CORRIENTE Y HABITUAL

La homosexualidad ha dejado de ser un tabú en nuestra sociedad, ahora la sexualidad comienza a vivirse con total libertad en cuanto a gustos y elección se refiere. ¿Por qué algunos desfasados se empeñan en decir a otros con quién se pueden acostar o vivir su vida de pareja?

Son muchas las mujeres que desean acostarse con otras mujeres. Para ello, la única forma de catar aquello que les atrae es acabar confesando a sus parejas sus deseos y así plantearse el poder realizarlos. Una de las formas más idóneas para ponerlo en práctica es contratar a una escort que ofrezca el lésbico en su variedad de servicios.

Las escorts pueden ser una opción inmejorable cuando se desea acompañar a nuestra compañera en sus fantasías con otra mujer sin olvidarse de la discreción, la higiene y la profesionalidad.

Mujer contra mujer

En cierto modo, parece que la mayor parte de las mujeres actúan de una forma sigilosa y viven sus fantasías sin que nadie se dé cuenta. El porcentaje de mujeres que confiesa haber tenido relaciones sexuales con otra mujer es, cuanto menos, sorprendente: en una encuesta realizada en EEUU se apunta a un 43% de las participantes.

En una sociedad en la que la gente actúa, no solo dice o piensa, sino actúa con libertad, cada cual debería poder disfrutar del sexo con quien quisiera, hombre o mujer, sin necesidad de tener que colgarse una etiqueta, aunque si lo hace, también debería ser aceptado.

Lo que sí es cierto, es que los países occidentales en su mayoría son cada vez más tolerantes a lo que se sale de la norma y ven una necesidad en respaldar todo aquello que, dentro del respeto, sea diferente.

¿Quién no disfrutaría de un mundo sin represión sexual en el que una mujer puede elegir compañero o compañera de cama sin miedo a ser juzgada o en el que un hombre puede disfrutar a las escorts a diario sin ser juzgado? En definitiva, es un trabajo de todos aunque las leyes abren el camino y lo allanan indudablemente, de ahí que la aceptación de los homosexuales fuera de un 6% en España en 2007 y ahora sea de un 88%.

Una reveladora encuesta en EEUU

¿Cómo te sentirías si tu jefe fuese abiertamente homosexual o bisexual? ¿Y si tu supervisora fuese, para ella y para el mundo, lesbiana? ¿Crees que una persona puede ser homosexual o heterosexual si se lo propone? ¿Estás de acuerdo con la discriminación de todo lo que no camine por la vía de la heterosexualidad?

Preguntas como esas se han lanzado en una encuesta para saber el grado de aceptación de la homosexualidad en el grueso de la población estadounidense, y, aún más importante, para saber la repercusión de las medidas de los gobiernos de los estados en cuanto a política LGTB (Lesbian Gay Transexual Bisexual). Afortunadamente, la idea de la discriminación y el miedo hacia este amplio colectivo disminuye a medida que se abre paso con leyes igualitarias.

¿Qué pasaría si no es una actitud de respeto hacia otra orientación sexual sino solo miedo a manifestar lo retrógrado que se puede llegar a ser?

Gracias a la encuesta implementada por NBER, esta semana tenemos respuestas concluyentes a todas estas preguntas. ¿La sociedad es más tolerante con aquello que se sale de la “normalidad” o solo se camufla?

Sigue siendo difícil salir del armario

La encuesta, con el ánimo de dar completa libertad y privacidad a las respuestas de los participantes, se hizo online. Las cuestiones iban dirigidas a detectar el nivel de aceptación de la homosexualidad y, más lejos, revelar tendencias homosexuales. Las preguntas se plantearon de manera directa a un grupo (¿te consideras heterosexual?) e indirecta a otro.

Parece irrelevante pero estas dos formas de preguntar clarificaron la falta de honestidad en las respuestas cuando se les pregunta por su comportamiento y creencias.

Aquellos a los que se les preguntó directamente, solo un 11% de la población dijo que no se consideraba heterosexual (8% de hombres y 16% de mujeres), mientras que entre aquellos que la pregunta fue indirecta y con un método de respuesta anónimo, el 19% dijo que no se consideraba heterosexual (15% de hombres y 22% de mujeres).

Entre aquellos a los que se preguntó directamente si habían tenido alguna vez en su vida una experiencia sexual con alguien de su mismo sexo el 17% dijo que sí (12% de hombres y 24% de mujeres); mientras que entre aquellos a los que se les preguntó de forma indirecta un 27% dio respuesta afirmativa (17% de hombres y 43% de mujeres).

Cuando se pregunta directamente, aunque sea de forma anónima, el participante minimiza su comportamiento y preferencia homosexual. Cuando se les pregunta por su actitud ante un homosexual, tienden a enfatizar lo mucho que aceptan a un homosexual.

Al usar el método indirecto, la proporción de personas que no apoyaban el matrimonio homosexual se incrementó en un 4%; los participantes que no gustarían de tener un jefe o jefa perteneciente al colectivo LGTB ascendió a un 11%; los que pensaban que no se debería discriminar a nadie en razón de su orientación sexual se incrementó un 11% y los que pensaban que una persona puede cambiar su orientación sexual si así lo desea realmente descendió de un 22% a un 15%.

España, a la cabeza de la aceptación de la homosexualidad

El 88% de los españoles encuestados está a favor de una mayor integración de los homosexuales, uno de los porcentajes más altos del mundo. En otros países como Nigeria los homosexuales son menos afortunados dado que el nivel de aceptación es del 1%.

06 mayo 2017  - 
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