FOLLAR, ¡SÍ!; PERO ¿CUÁNTO?


27 septiembre 2016  - 
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FOLLAR, ¡SÍ!; PERO ¿CUÁNTO?

Follar, ¡sí!; pero ¿cuánto?

Probablemente la primera respuesta a esta pregunta sea muy fácil: ¡Cuánto más, mejor! Sin embargo, los médicos, psicólogos y terapeutas del mundo sugieren que para cada edad, hay unos límites en el sexo que es mejor respetar. Tampoco es lo mismo para hombres que para mujeres. Los efectos positivos sobre el cuerpo y la mente de las relaciones sexuales son muchos pero ya se sabe, en el término medio está la virtud. Hoy en nuestro querido blog, follar ¡sí! pero ¿cuánto?

Mis primeros polvos

En los primeros polvos, y teniendo en cuenta la casi nula educación sexual, las parejitas tienen que llevar mucho cuidado porque el furor de la juventud y sus calentones tienen como consecuencia mucho sexo sin condón y luego pasa lo que pasa. Nadie quiere un embarazo no deseado ni meterse en problemas nada más estrenarse en las artes amatorias.

La media española de iniciación en el sexo está en los quince años, muchos han mantenido relaciones antes y otros lo harán después, incluso hay cuarentones vírgenes. Desde nuestro despertar hasta nuestro último día, el sexo va a jugar un papel, cada vez, menos importante.

La iniciación en el sexo viene acompañada por una agitada vida sexual y muchas ganas de experimentar. A esas edades se folla todos los días y a todas horas. Cuando uno es mayor, este ritmo no es aconsejable ni se puede mantener, así que hay que disfrutarlo al máximo pero el uso del condón es primordial.

Treinta y tantos

Es la década en la que el sexo se ha experimentado lo suficiente como para llamarnos mucho la atención pero no dominar nuestras horas. Si quiere una barrera contra el paso del tiempo, practicar sexo cada dos o tres días a la semana es lo ideal en esos momentos.

Rejuvenece la piel, activa la circulación, salen alas para volar, las mujeres se vuelven rubias y a los hombres les crece la polla. Además, libera endorfinas, crece la satisfacción, el buen humor y la autoestima.

Tanto mujeres como hombres están en plenas facultades para tener mucho sexo y de buena calidad. Se han vuelto más exigentes (unos más que otros) y seleccionan a su pareja para irse a la cama. Eso puede conllevar un menor número de interacciones pues si prefiere la calidad no puede esperar cantidad y viceversa.

Los psicólogos y médicos del mundo aconsejan una vida sexual activa y abierta a experimentar. Los riesgos se minimizan con la edad y los tabúes se desmitifican. En la treintena es aconsejable tener sexo dos o tres veces por semana como mínimo.

A los cuarenta: Internet

Las salidas nocturnas multiplican las posibilidades de sexo y tener un móvil con una aplicación de ligues, eleva a la enésima potencia el número de polvos. A los cuarenta, muchas personas no tienen ganas de salir de copas todas la semanas para pescar un ligue. Las ganas de sexo siguen siendo muchas, la exigencia también está ahí, y en frente una pantalla con miles de perfiles contando mentiras.

Salimos a pescar en Internet y hay mucha morralla. Cientos de fotos y frases ocurrentes pero un gran vacío tras esas caras. Las historias que encontramos son mayoritariamente historias de sexo. Los hombres siguen buscando satisfacer su deseo sexual a diario; las mujeres tienen un calentón que pueden satisfacer más fácil que nunca, permanecer en el anonimato, olvidarse de los tabúes y experimentar el sexo con un desconocido y al cerrar la puerta también cerrar lo ocurrido.

Los cuarenta es una edad en la que la juventud empieza a alejarse y muchos quieren agarrar esos últimos encuentros sexuales potentes, liberadores y conscientes. Es bueno practicar sexo y experimentar todo aquello que siempre nos llamó la atención. Hay que ser realista, el atractivo sexual está presente pero a los cincuenta no seremos más apetecibles que a los treinta, así que hay que quemar cohetes y disfrutar cuanto se pueda en la cama.

Los psicólogos aconsejan superar la represión sexual y enfrentarse a las malas experiencias. Liberarse, practicar sexo maduro y sacar lo mejor de cada experiencia. Piense que si folla mucho podrá retrasar la llegada del envejecimiento, a los cuarenta y tantos no solo sabemos que está cerca sino que oímos sus pasos.

¿A más edad menos libido?

Cuando vemos un hombre de ochenta años pensamos que su libido está en decadencia. ¿Es cierto que conforme pasa el tiempo la libido va suavizándose? Sí, claro, ¿qué esperaba?

Sin embargo, esa exigencia de la que hablábamos antes desaparece y uno se acuesta con lo que pesca. Otros, no necesitan sexo a diario pero sí buscan que en las interacciones, haya algo más, una conexión, una compañía agradable, alguien con quien divertirse y vivir la vida.

Las escorts reciben visitas de hombres de sesenta años y más. Buscan la cercanía física y personal con una chica escultural. Saber que pueden dar placer y que todavía tienen aquella chispa de la juventud metida entre los pliegues.

De los ochenta para arriba

¿Hay vida después de la muerte? ¿Se puede follar y correrse a los ochenta y cinco años? ¿Es bueno que los abuelos hagan sexo? Según un estudio de la Universidad de Chicago, “más y mejor” sexo tiene un efecto muy positivo en las mujeres pero puede no tenerlo en el caso de los hombres.

Según este estudio, si usted anda por los ochenta años y es mujer, puede seguir manteniendo relaciones sexuales semanales sabiendo que su presión sanguínea y su corazón están mejorando con cada polvo. Si es usted hombre y es un octogenario activo sexualmente, debe saber que no es tan recomendable para su salud.

Los abuelos aceleran sus corazones y puede tener efectos negativos como quedar exhaustos sin un soplo de aire. En el caso de las mujeres, las hormonas que protegen al corazón se despiertan y hacen su papel. Reduce el riesgo de ataque al corazón y sale el arcoíris en el cielo.

En el despertar sexual es muy difícil tomarse las cosas con calma, pero después, como en tantas otras cosas en la vida, la moderación  y la creatividad son las claves.

27 septiembre 2016  - 
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