FACEBOOK, UN ENEMIGO ENCUBIERTO DE LAS RELACIONES DE PAREJA

Facebook se ha convertido en un enemigo encubierto, sin quererlo, de las relaciones en pareja. Ser infiel o, al menos, serlo de pensamiento es tan fácil como hacer un click.

19 mayo 2017  - 
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FACEBOOK, UN ENEMIGO ENCUBIERTO DE LAS RELACIONES DE PAREJA

Desde la irrupción de las redes sociales en nuestra vida privada, la palabra infidelidad ha tomado un nuevo significado. Ya no nos fijamos tanto en si nuestra pareja cambia de hábitos u horarios o, incluso, de comportamiento. Ahora nos fijamos en su actividad en el mundo digital y el alcance de sus likes.

Facebook se ha convertido en un enemigo encubierto, sin quererlo, de las relaciones en pareja. Ser infiel o, al menos, serlo de pensamiento es tan fácil como hacer un click. Está a nuestro alcance ser testigo de fotografías, comentarios y cualquier otro dato, para, erróneamente, llegar a conclusiones precipitadas o descubrir algo que no queríamos saber. ¡Qué bien se vive en la ignorancia!

Obsesión por los ‘me gusta’

Lo que sabemos hoy en día, y no hace falta hablar con mucha gente para llegar a ello, es que Facebook nos puede llevar a una crisis nerviosa. ¿Cuántas veces has comprobado hoy si esa persona que le resulta especial da “me gusta”? ¿Qué pasaría si hoy no sucede pero sí en la foto o comentario de otra persona?

Son muchas las ocasiones en las que sacas conclusiones erróneas. Empiezas a preguntarte si la relación está en crisis o si ya no eres el objeto de deseo. Puede sonar a locura, pero lo cierto es que los comportamientos en Facebook provocan dramas, ansiedad, y lo que es peor, si sucede diariamente, lo próximo que nos vendrá será una crisis nerviosa en toda regla.

Adulto en la vida real y quinceañero en Facebook

El motivo por el que personas equilibradas y adultas se convierten en quinceañeros propensos a ser detectives privados no se conoce exactamente, pero todos sabemos que algo raro hay. Puede que sea la variedad de información accesible (veraz o no) la cual podemos consultar sin dejar huellas.

Nadie puede saber que estás cotilleando un perfil a menos que pongas un comentario o hagas “me gusta”. Con toda esa información disponible, puedes montarte mil historias en tu cabeza. Por ejemplo: ¿Por qué a ella la invitan a la fiesta y a mí no? ¿Por qué se ha metido en ese grupo? ¿Por qué no ha puesto esa foto en la que salimos tan enamorados?

Qué dicen los psicólogos

Son cada vez más los psicólogos que admiten pasar horas y horas hablando sobre el Facebook de sus pacientes y divagando sobre el significado de los “me gusta”. Hoy en día, muchos usuarios menosprecian el efecto de Facebook en sus relaciones sentimentales pero lo cierto es que va en aumento y de forma negativa.

Antes, si te perdías una fiesta, ojos que no ven corazón que no siente, pero ahora, la comunidad se encargará de subir decenas de fotos, comentarlas de arriba abajo y agrandar el evento todo lo que se pueda y más. A lo mejor no se lo pasaron tan bien, pero para aquél que no estuvo en la fiesta, será una puñalada no haber asistido.

Por otro lado, Facebook se ha posicionado como una de las mejores maneras de estar en contacto con los demás. Si estamos muy aburridos podemos cotillear un rato en la vida de personas que nos parecen más interesantes que nosotros. Hasta ahí, todo bien, pero si alguien pone una foto que nos incumbe, y nos etiqueta, puede que tengamos problemas con nuestra pareja. Las mentiras siempre han tenido las patas muy cortas y ahora, más que nunca.

Decir a la cara: ¡Hay que ver qué guapa estás! No es lo mismo que comentarlo en Faceboook. Probablemente el novio o novia de la persona en cuestión se lo tome muy mal. La expresión retumbará en su cabeza y pobre de usted si hace un segundo comentario en esa línea.

¡Sólo es Facebook!

La excusa, metidos ya en una pelea de celos, no es relegarlo a ¡sólo es facebook! Un estudio hecho en 2009 subrayó que causa estragos en las relaciones de pareja en cuanto a celos se refiere. Incluso hay una página que se llama “I wonder how many relationships Facebook ruins every year” (“Me pregunto cuántas relaciones arruina Facebook al año”) que ya va por cien mil “me gusta”.

La tontería de Facebook puede ser una pequeña grieta que consigue acabar con un matrimonio sólido. Esos reencuentros diez años después en la red pueden significar el comienzo de una lluvia de “me gusta” para pasar después a una lluvia dorada, como mínimo. Y después de esto, a ver cómo retomamos el matrimonio con limpieza de cuerpo y alma.

En el libro Facebook y su matrimonio, escrito por Jason y Kelli Krafsky, se aconseja no abusar del “me gusta” ni de la posibilidad de hacer comentarios porque lleva a una sobre exposición de la vida íntima, y cuando se sobreexpone, se pierde el control.

Es aplicable tanto a pareja como a amigos, puede que esa persona de la que usted comenta o etiqueta en una foto, no esté en absoluto de acuerdo con la publicidad de su vida. Pregunte primero, a unos y a otros, si les molesta esa posibilidad.

El tonteo en Facebook

El coqueteo, el flirteo en Facebook es una de las cosas que lo hacen más atractivo. Es tan fácil tirar los trastos sin compromiso que millones de personas caen en eso y con todo el gusto del mundo.

Una cosa es ver que a tu pareja le tiran los trastos en un bar y otra ver cómo tu pareja responde una y otra vez en Facebook a esos trastos, ya sea exponiendo fotos, comentarios, “me gusta” a bombo y platillo o intercambiando emails o pasando horas en su chat.

19 mayo 2017  - 
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