Escuelas de Sexo para Hombres y Mujeres


22 octubre 2013  - 
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Escuelas de Sexo para Hombres y Mujeres
En un artículo anterior, comentábamos la llegada a Zurich (Suiza) de las auto-sex o sex-boxes, compartimentos para coches en los que se puede hacer uso de la prostitución en mejores condiciones que en plena calle.

Siguiendo una hilera de novedosos hechos, llegamos a hablarles hoy de otro no menos chocante al que recibimos con expectación y mucha curiosidad por el nivel de aceptación: las escuelas de sexo. ¿Que usted ya dejó de estudiar hace mucho tiempo? No se preocupe porque en esta escuela no hay libros de texto ni interminables párrafos que memorizar sino vaginas de goma o penes de plástico.

¡Hombre, no se pensaría que iba a haber prácticas entre alumnos! Creemos que lo que se aprende aquí es para su uso y disfrute sin límites y que el proceso de aprendizaje es de lo más entretenido. Moscú, San Petersburgo, Moldavia, Barcelona y Holanda, son lugares a los que ha llegado la escuela del sexo, las asignaturas enseñan a hacer una buena felación, cunilingus o penetración anal, tanto para hombres como para mujeres. ¡Qué avanzados! ¿No les parece?

El caso es que se puede entender una escuela que enseña aquello que no se sabe hacer, como conducir un coche, hablar un idioma, confeccionar ropa, plantar un huerto o cualquier otra cosa que no nos dé el impulso natural, pero ¿aprender a practicar sexo?

¿Qué objetivo podría haber tras eso? ¿Quizá enganchar a ese hombre mediante plenamente satisfactorias mamadas o a esa mujer a la que dejamos en la cama exhausta tras nueve orgasmos? ¿Que toda la ciudad hable de nosotros como los mejores amantes de la historia? Reconozcámoslo, eso nos encantaría. Entonces, hay que tomar unas lecciones equis.

La
escuela de sexo de Moscú se llama Seks. En ella, las alumnas aprenden a controlar sus músculos vaginales durante el coito para dar y recibir más placer, también a practicar una felación correctamente, profundizan en el orgasmo masculino, en el sexo anal con placer, aprenden las cien mejores técnicas de sexo o incluso sexo tailandés. No me digan que no es un curso de lo más variado y útil. Y, ¿qué tal les parece el nombre de una de las asignaturas estrella: Cómo ser una garganta profunda con éxito?


¡Excepcional! Claro que nos podemos imaginar la cara de los padres si el hijo o hija dice que quiere estudiar en la escuela de sexo. Lo primero que se nos ocurre es que preparen el bolsillo, porque la escuela cuesta la cuantiosa cantidad de cien euros por tres horas y media. Si el precio le parece irrisorio para los beneficios que reporta el aprendizaje, puede esperar a que abran los centros de Tenerife e Ibiza.

Aunque, nos parece que precisamente en esas islas, la gente sabe de sobre lo que hay que hacer, cómo hacerlo y, lo más importante, no hay que pagar por ello. Además, si es que pasando un estío en tan cálidos y livianos ambientes, una persona puede entrenar todo lo que quiera, no sé si nos explicamos. Claro que si han decidido proyectar sus centros en España en las islas, por algo será.

Un aprendizaje mucho más abierto es el propuesto en Sex Academy, otra escuela de sexo localizada en Barcelona. Aquí las asignaturas de referentes a practicar la felación, ser garganta profunda con éxito, sexo anal para aficionarse, seducir a un hombre o el orgasmo masculino, no van dirigidas a mujeres únicamente sino también a hombres. Claro, esto en Rusia es impensable porque antes que cante un gallo ya han entrado los radicales cabezas cuadradas y rapadas y han hecho que se atraganten todos.


A saber lo que harían luego estos individuos con las lecciones, probablemente, tomárselas muy en serio. Pero en Barcelona no pasa eso, aquí todo es mucho más natural, y los hombres son bienvenidos a la hora de aprender cómo se hace una buena mamada, por ejemplo.

Sex Academy anuncia sus cursos para mujeres, hombres y gays, nos preguntamos dónde se han metido las lesbianas. No son un público objetivo de la escuela de sexo, puede que sea porque o bien piensan que no existen o porque tienen la lección muy bien aprendida.

Y si se están preguntando quién ha abierto una escuela tan singular en la España que fue tan católica, no piensen que ha sido una española, eso sería el colmo de la apertura; no, ha sido una danesa, Laila Pilgren, que observó que la educación sexual es inexistente y que las charlas recibidas en los colegios solo se refieren a los problemas por quedarse embarazada o a las enfermedades de trasmisión sexual.

Pilgren se preguntaba, ¿y qué pasa con el placer sexual? Aquí lo tenemos todavía bañado de oscurantismo y no nos atrevemos a muchas cosas, quizá demasiadas, por lo que una vuelta a estas escuelas podría ser muy refrescante para muchas parejas. Los talleres duran hora y media y cuestan entre quince y treinta euros.

Otras alternativas que ya están arraigadas en Estados Unidos e Inglaterra, cómo no, son los talleres de masturbación femenina o la figura del sex life coach, o el entrenador de sexo. Este hombre o mujer, no se anda con tonterías ni revueltas; pasa directamente a presenciar a la pareja practicando sexo y detecta los errores y los corrige al momento. ¿Se pueden imaginar la escena? ¡No, para, así no! ¿¡No ves la cara que está poniendo?!

En escuelas de sexo, en talleres de masturbación, a través de un sex coach, da igual, pero que se hable de sexo, algo tan natural como la vida misma, tanto si es en pareja de enamorados, enamoradas, o entre desconocidos o conocidos. Hemos de normalizar la cuestión, y no teñirla de su parte negativa, que también la tiene, como todo, pero su parte positiva es tanta que debería enseñarse tal cual es, sin tabúes ni risas detrás de la palma de la mano. Después de todo, cada persona que está en el mundo, lo está porque dos practicaron sexo.

22 octubre 2013  - 
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