CUANDO TRES NO SON MULTITUD

El ménage á trois es una fantasía muy recurrente. Exploramos algunas de las experiencias que le proponemos: el dúo, el lésbico y la atención a parejas.

09 noviembre 2017  - 
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CUANDO TRES NO SON MULTITUD

¿Cuántas veces hemos loado el ménage á trois en el blog más atrevido de la Red? Muchas y aún así pensamos que no han sido suficientes. Por eso, una tarde más, nos dedicamos a ver los pros de añadir un tercer elemento en nuestra alcoba. Recién llegado el otoño, recibimos las ideas más calientes de buena gana. La estrella invitada, el dúo o el lésbico y la atención a parejas, son algunas de las experiencias que te proponemos para lo que nos viene. Si hace frío, combatámoslo con el calor humano más sensual.

La estrella invitada

Tres no son multitud cuando se es la estrella invitada. Ya los pompeyanos lo dejaron claro es sus murales cubiertos por la ceniza pero más candentes que el Vesubio. Uno de los frescos cuenta la historia de una pareja formada por una mujer y un hombre que vivían felizmente casados. Una cosa no quitaba la otra y de vez en cuando, necesitaban echar más leña a la llama de su pasión.

En esta villa hay diferentes escenas calenturientas inmortalizadas en sus paredes. La que más nos incita a pensar en el erotismo pompeyano es la siguiente. Entre el hombre y la mujer, otro hombre. Es decir, podemos asegurar que es la estrella invitada al lecho matrimonial. Vamos, el que se lleva la mejor parte.

El invitado a la cama está penetrando vaginalmente a la señora y recibiendo la penetración anal del señor de la villa. Una escena harto ardiente y creativa, pocas veces referida en la industria del porno, repetitiva por antonomasia.

La invitada o invitado se ve colmado por los honores de la casa. La pareja está más que acostumbrada al sexo el uno con el otro. La opción de alguien nuevo en la cama y compartido por ambos es una manera de resucitar el fuego del deseo.

Para plantear esta práctica, es cierto que se necesita tener confianza con el otro. A veces, las apariencias engañan y lo que parece una petición con probabilidades de ser aceptada se convierte en una crisis. En este caso, la sugerencia es otra. Ante todo, no dejes escapar esas fantasías que te hacen soñar despierto con tu vecina, compañera de trabajo o amiga. Si ninguna se presta, ahí tenemos a las escorts bellísimas y comprometidas con la satisfacción humana de los hombres.

El dúo

Si eres de los avariciosos, celosos y posesivos, puede que el dúo sea lo tuyo. En el dúo siguen siendo tres pero todo lo que se da, es para el sujeto en cuestión. El cliente puede solicitar los servicios de dos escorts especializadas en el dúo. Se trata de un ménage a trois en el que las dos escorts no se tocan ni excitan con ninguna práctica (algunos dirán que tiene poca gracia) y se dedican plenamente al que se atreve con ellas. Lo dicho, para los ansias.

El tiempo que dura y las prácticas que se hacen son cosa privada a comentar con las escorts y también, por qué no, dejarse sorprender por las profesionales de los dúos. Francés, griego, disfraces, sado, bondage o roles, todo puede formar parte de esa experiencia. Solo dale un poco a la imaginación y vive tu fantasía a tope con ese par de chicas.

El lésbico

Un ménage à trois que bate records. El más deseado por los hombres del mundo y más allá. La fantasía que quita el sueño a viejos, maduros y adolescentes. Acostarse con dos mujeres a la vez, y que éstas se comporten como lesbianas, es el clímax de las apetencias sexuales de la inmensa mayoría de hombres. En La Vie en Rose están especializadas en cumplir este húmedo sueño.

¿Cuánto puede excitar a los hombres la visión de dos mujeres practicando, por ejemplo, un cunilingus? Mucho. Y ¿cuánto les puede excitar si se ven enmedio de ellas? Mucho más. Por eso, nunca tres son multitud especialmente cuando ellas se están besando y uno pasa a formar parte de la escena.

La atención a parejas

Esta es otra forma colosal de mostrar confianza en pareja y saltarse las encorsetadas normas de antaño. Cuando un matrimonio escucha por primera vez “hasta que la muerte os separe” no sabe lo que le viene encima. La pasión de la que hace gala en las noches más encendidas va dejando paso a una languidez anodina en la que se conforman con pedir una pizza y ver una temporada completa de una serie más.

La atención a parejas es una forma de abrir la mente y no solo el cuerpo. Nuestra pareja también quiere vivir fantasías y nosotros no tenemos por qué ojear la web de La Vie en Rose sin contar con su compañía.

Las escorts aseguran que es uno de los servicios más solicitados. Suelen ser hombres acompañados de sus esposas, novias o amigas que han llegado a la conclusión de quieren seguir experimentando juntos.

Esto de compartir la experiencia con nuestra pareja es un paso que cada vez más personas están dispuesta a dar. El goce en la cama no tiene por qué afectar a la relación del día a día ni a la confianza.

Los que deciden probar la atención a parejas suelen repetir. Para la mujer puede resultar muy excitante probar los besos de otra mujer y su tacto y además hacerlo ante la atenta mirada de su esposo. Para el hombre, se mezcla el voyeurismo con el lésbico, pues puede comenzar como espectador y continuar como actor entre ellas.

La verdad, y está más que comprobada, es que el ménage à trois tiene una reputación por algo. Seducción, erotismo, fantasía y excitación son algunos de los elementos que forman parte de hacer un trío.

Sea como la estrella invitada, estando en compañía de dos escorts a punto de realizar un dúo o lésbico, o llegado el momento en el que tu pareja y tú decidís colmaros con la visita de una escort en casa, vividlo intensamente y sin perder detalle. Otros se quedan en la gran tentación.

09 noviembre 2017  - 
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