COSAS A TENER EN CUENTA ANTES DE QUE TE HAGAN UN FRANCÉS

Para mantener a un hombre cerca de una mujer, ésta no tiene más que hacer impresionantes sesiones de sexo oral. Es así de fácil. Por eso, vamos a dar unas cuantas claves para aquellas que desean saber algo más sobre el blow job.

01 julio 2017  - 
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COSAS A TENER EN CUENTA ANTES DE QUE TE HAGAN UN FRANCÉS

Como todo en esta vida, el sexo oral es un asunto de pasión. Puede que estemos disfrutando de lo que nos hacen ahí abajo pero seguro que nuestra compañera lo podría hacer incluso un poco mejor. Todo es cuestión de abrir la mente y probar nuevas técnicas. Para mantener a un hombre cerca de una mujer, ésta no tiene más que hacer impresionantes sesiones de sexo oral. Es así de fácil. Por eso, vamos a dar unas cuantas claves para aquellas que desean saber algo más sobre el blowjob.

Hay de todo en la viña del Señor

Una de las primeras cosas a tener en cuenta en el mundo del francés, es que cada hombre disfruta de una forma. No hay una regla de oro con la que se triunfe. Lo que hace que uno llegue al orgasmo para otro es solo un calentamiento. Lo que uno necesita ver es una mirada lasciva, lo que otro necesita sentir es una ardiente lengua. Aunque sí es cierto que hay un denominador común. Todos desean ver cómo la compañera traga su semen tan inesperadamente como un chicle.

Si te gusta su pene, te gusta él

Al igual que la vagina, el clítoris, la vulva y todas las partes que conforman los genitales femeninos, los masculinos también están llenos de sensibilidad. Todo, desde la punta del pene, hasta su base, pasando por los testículos y el ano, forma parte de la experiencia del sexo oral.

Cuando se va a dar placer a un hombre no es tan importante que guste el hombre pero sí, y mucho, que guste su pene. La saliva, las manos, la lengua y los labios, el pecho y los testículos, todo debe formar parte del francés que él jamás olvidará.

Aprovechando que las mujeres son buenas al realizar varias tareas a la vez, seguro que pueden usar todos los elementos para conseguir su objetivo. Sólo deben ponerse cómodas y empezar con entusiasmo.

Puro placer

El sexo oral se puede usar de dos formas. Una, como extraordinario calentamiento y, otra, como un experiencia íntima, extremadamente placentera, que culmina con el orgasmo. Pero eso no ocurre siempre. Para llegar a eso, el sexo oral debe hacerse apasionadamente y con acierto. Como hemos señalado, debemos adorar lo que nos estamos comiendo y no tanto a la persona.

Otra de las claves para que sea un francés inolvidable es no estar pensando si lo hacemos a cambio de recibirlo, o si no lo hacemos hasta que no lo hayamos recibido del otro. Aunque parezca mentira, hay mucha gente que arruina su sesión de sexo oral con estas cuestiones. Al final, no están pensando en dar placer, sólo en recibirlo y eso sólo puede hacer que el sexo oral sea raquítico y algo para olvidar.

Mejor cuanto más húmedo

Al igual que el hombre experimenta más y más placer al introducir su pene en una húmeda vagina, también disfruta del sexo oral cuanto más húmedo está su miembro. Como ya sabemos, existen decenas de tipos de lubricantes pero nunca se pueden comparar a la saliva. Más natural y menos pringosa, es la manera perfecta de mojar su pene. Una vez hecho esto, las manos, los labios y los pechos se deslizan como patinadoras sobre hielo. Una cervecita cerca también ayudará a mantener la boca húmeda y dispuesta a dar placer.

Evitar el dolor de cuello

A veces puede resultar incómodo para el cuello, por eso es importante calibrar la postura. Lo mejor es estar de rodillas frente a él de pie o sentado cómodamente en un sillón. Si ya tiene experiencia con el francés, puede hacerlo de rodillas mientras él está acostado. Para algunas personas eso de arrodillarse delante de nadie para chuparle puede resultar sumiso y poco apetecible, sin embargo, muchos otros disfrutan viendo esa muestra de sumisión. También se puede usar como detalle para aumentar el placer.

Tanto para hombres como para mujeres, es importante tener las manos libres. Hay que usarlas para agarrar, acariciar, introducir los dedos, sujetar el cabello, darle una palmada en el trasero, acercarnos esa cerveza, dar una calada a un cigarro o cualquier otra cosa que se nos ocurra. Por lo tanto, buscar esa postura es indispensable.

La punta del iceberg

La punta del pene es solo la punta del iceberg. Hemos dicho que a la hora del sexo oral hay que tener en cuenta la totalidad de los genitales pero para muchos hombres, lo importante es la punta. Darle caña a esos centímetros es lo que necesitan para vivir un blowjob punto y aparte.

Se puede tratar como un clítoris. Jugando con la lengua en movimientos circulares, el hombre experimenta mucho placer, cuanto más si puede no solo sentirlo sino también verlo. ¡Cuidado con los dientes!

Chupar suavemente la punta y combinarlo con esos círculos es una excelente manera de preparar el terreno. ¿Qué hacer con las manos mientras tanto? Está claro. Usarlas. Agarrar el pene con ambas y deslizarlas arriba y abajo mientras la lengua y los labios hacen su parte es una combinación perfecta.

De ahí a los testículos hay unos pocos centímetros. No los dejes olvidados. También quieren disfrutar y que se les preste atención. Masajearlos con las manos mientras lengua y labios siguen su tarea es una genial idea.

El tiempo no siempre es oro

Si se pregunta cuánto tiempo es el apropiado, la respuesta es clara. No hay unos minutos fijos para hacer un buen francés, quizá la clave sea más bien olvidarse del tiempo. Sin prisa, sin correr, sin esperar nada a cambio, son la filosofía apropiada del sexo oral para ellas y ellos.

Posibles problemas

El olor, la represión sexual, el miedo al ridículo o la falta de experiencia, podrían dificultar la experiencia del sexo oral. Si le ocurre cualquiera de estas cosas, puede hablarlo con su compañero o compañera de cama y solventarlo. La confianza siempre ha sido la clave del buen sexo y en el caso del francés, no es diferente.

01 julio 2017  - 
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