Chicas para trío.


12 agosto 2016  - 
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Chicas para trío.

Empecemos con un par de chicas para trio

Fantasías eróticas, fantasías sexuales; fantasías que visualizamos donde no tenemos límites, nuestras mentes. Hay kilómetros de líneas escritas sobre ellas. ¿Cuál es una de las más soñadas? Está claro, salir de noche, encontrar a dos chicas para trío, a ser posible pibones, y terminar la velada con ellas, follar como si no hubiese un mañana y recibir solo placeres de estas señoritas: mamadas, griegos, ¡me los quitan de las manos!

¿Hasta qué punto hablamos de nuestras fantasías con nuestra pareja? ¿Es conveniente abrir la boca y pedir un buen par de chicas para trío? ¿Sería mejor dar un toque a La vie en rose y hacerlo discretamente?

Todos contra todos

Abrir la boca y contar las fantasías que uno tiene en la cabeza, muchas veces es cosa de hombres. Estamos acostumbrados a contar sobre nuestra vida sexual y cuanto más contemos mejor, parece que si no follas, eres tonto del culo. Por eso, también nos inventamos muchas cosas para quedar bien delante de los colegas y tal. 

Las tías hacen más cosas que los tíos y las cuentan menos. No todos los que vienen a La vie en rose son hombres solos o acompañados de una mujer buscando chicas para trío. Ellas también hacen uso de los vicios sexuales y follan como perras, eso sí, manteniendo la boca cerradita. Lo que cada una se folla, también se lo guarda. ¡Qué listas!

Los clubes de swingers son los mejores sitios para dar rienda suelta a follar con más de un compañero en el anonimato más cómplice de sus deseos más húmedos. En estos clubes el sexo es un todos contra todos, lo de las chicas para trío se queda corto. ¿Por qué tres en la cama cuando pueden ser siete?

El súper coño

Decimos el súper coño porque realmente es algo súper. Es posible disfrutar de un orgasmo tras otro como si fueran ajos en ristra. Por eso, para una hembra folladora, lo de las chicas para trío se queda en un simple preparativo de fiesta sexual. 

El súper coño lo tienen todas pero no son conscientes de su potencial. Es como el que tiene un Lamborghini y nunca lo pone a mil. ¡Qué pena! Desde nuestro querido blog animamos a todas a dar alas a sus fantasías, probar una velada con un par de chicas para trío, indagar si sus novios o maridos les siguen el rollo en los sueños eróticos y si no, no quedarse sin catar el pastel, que la vida es muy breve, y el sexo consentido entre adultos es uno del os placeres que nos arrebatan las miles de horas de trabajo, los tabúes y el machismo.

Buscar unas chicas para trío o un par de maromos y dejarse llevar por la corriente de la pasión puede ser una de las mejores terapias para romper con el aburrimiento y la represión, pero ¡ojo! No todos los días.

Chicas para trío: escorts rusas y escorts brasileñas

Uno de los clientes habituales de La vie en rose nos cuenta la fantasía que le rondaba la cabeza y el gran día en el que la hizo realidad. “Estaba loco con estar con dos chicas para trío. Una muy blanca y rubia y otra morena con piel chocolate. Ya había estado con escorts rusas y acompañantes de lujo brasileñas y me lo había pasado de puta madre. Ahora lo que quería era tenerlo todo a la vez, las dos para mí. Una noche con ellas sin cortarme en lujos ni caprichos. Nos vimos en una de las suites de lujo y nos tomamos una botella de champán. Nos los pasamos muy bien los tres, eran unas tías esculturales y muy guarras en la cama”.

¿Y qué pasa si nos enganchamos a las fantasías supremas y las realizamos muy a menudo? Los bocaditos de máximo placer no pueden ser todos los días, pero hay que vivirlos. 

Las fantasías XXX y la pareja

La fantasía de otro cliente de La Vie era follar disfrazado de médico con un par de chicas para trío vestidas de enfermeras sexis. ¿Cómo contársela a la esposa? Habló con una sexóloga y ésta le aconsejó que fuese por partes. Puede que la esposa esté de acuerdo o puede que no; podría terminar gritándole ¿con quién coño me he casado yo?

Cuidado. Las fantasías molan en nuestras cabezas pero pueden no molar tanto en la cabeza de nuestra pareja. “Díselo poco a poco, lánzale una indirecta a ver ella qué piensa de liarse con una chica”. Y salieron una noche de cena y él se empeñó en llevar a su esposa a tomar una copa a un club y allí, a la hora en la que todos los gatos son pardos, un par de tías se empezaron a liar en sus morros.

Él, empalmado y feliz de exponer a su esposa a la erótica imagen de los pibones liándose. “Podrían ser perfectas como chicas para trío”, pensó él, y creyó que la mejor manera de indagar en la opinión de su esposa era empezar a besarla y ponerla cachonda para que así fuera más permisiva y no fuera tanto a misa.

“¿Son esas tías liándose las que te ponen tanto?”, le preguntó su esposa y él le dijo que no, que quien se la ponía dura era ella. “Bien, porque a mí solo me gustas tú”, le respondió la esposa. 

Muy cachondo se fue a casa y echaron un buen polvo, según nos cuenta, pero ella no dio la más mínima seña de que le molara el rollo chicas para trío. Así que sin perder la ilusión por realizar su fantasía, después de ponerles pelis y escenas, así como por casualidad a su esposa, y ver que no funcionaba, se puso fecha para cumplir con su fantasía más sucia y perversa. Chicas para trío vestidas de enfermeras, él de médico y el polvazo de su vida se hizo realidad.

12 agosto 2016  - 
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